Tu propia narrativa (10): La realidad responde a Matrix

2 años después del estreno de Matrix, la realidad responde. Sin contemplaciones. Y dice que se acabó lo que se daba.

11 de septiembre
Esto es lo que pasa cuando te apartas de la realidad

El 11 – s debería haber marcado el fin de la era posmoderna, y el fin del narcisismo cultural en el que vivimos. Se trataba de una realidad externa afirmando sin lugar a dudas que no iba a ser el decorado de la película personal de nadie. Causó 3 heridas al narcisismo global (una herida narcisista es lo que ocurre cuando el narcisista descubre que su identidad preferida no es aceptada por otro):

Primero, desafiaba tiempo y tamaño. Algunas cosas simplemente no pueden ser destruidas. ¿Recordáis los atentados en el WTC en 1993? Nadie se preocupó, porque todos pensaron que las Torres no podían caer. ¿Ves? No cayeron. Reagan casi fue asesinado, pero no podía realmente morir. Igual que el Papa Juan Pablo II. Occidente no podía verse envuelto en una guerra real, pero estuvo en las Malvinas, Beirut, el Golfo. Esas cosas eran habladurías de locos y alarmistas. El mundo real seguía su curso

Es interesante. Acusamos a los medios de inflar los hechos porque pensamos que esa clase de sucesos no pueden ocurrir en nuestro tiempo, pero los medios necesitan una historia que contar. Nos quedamos satisfechos con nuestra explicación posmoderna porque esta clase de sucesos gigantescos no suceden en nuestra vida. Fijaros: la Guerra Fría acaba. Meh. Era todo un bulo, de todos modos, un invento de los gobiernos para tenernos asustados. No era real. No como el calentamiento global.

El narcisista dice: si no puede pasarme a mi, no puede pasar. 3000 americanos no pueden morir en un día.

El 11-s no respetó las reglas.

Segundo, violó el aspecto más importante del narcisismo posmoderno: la historia. No sólo fue una sorpresa – no hubo aviso, no hubo una tensión creciente, no  hubo exposición, no hubo una acción creciente – es que hasta los personajes fueron una sorpresa.

Si al menos hubieran sido los rusos o los aliens habría seguido una historia establecida. Nadie había visto esa película antes. Los americanos (y los demás) no sabían ni que existían estos tíos. ¿Taliqué? ¿Alguien conocía su historia? ¿Eran los malos en alguna peli? No, en Rambo III eran sus aliados. En Regreso al Futuro… ¡no, coño, esos eran libios!

Resultó que todos somos secundarios en la película de otro.

Tercero, se demostró que estamos impotentes. No hubo héroes que evitaran lo ocurrido. Nadie sabía kung fu. ¿Quién quedó para luchar contra él, de todos modos? ¿Hubo héroes? ¿Quién? ¿Qué tal… los bomberos? ¿La gente normal y corriente que consiguió estrellar el avión antes de que impactara?

Al final, el 11S contradijo a Matrix. No somos más de lo que aparentamos, sino menos.

Quedamos tan paralizados psicológicamente que lo primero que hicimos fue cambiar el lenguaje para minimizar la herida narcisista, el descubrimiento de que otra gente puede afectarnos. Los americanos llamaron a los sucesos de Oklahoma City un atentado con bomba. Esto se redujo a una fecha.

En España lo llevamos algo mejor porque para eso llevamos 51 años de ETA, y ya hemos pasado por cosas como la masacre del Hipercor de Barcelona, que fue un choque comparable. De modo que cuando los terroristas colocaron las bombas en Madrid, hubo capullos que lo llamaron el 11M, pero muchos lo pudimos seguir llamando los atentados de Atocha, y así. Pudimos aceptar la realidad de eso.

Eso sí, a medida que la influencia yanqui avanza, 11M sigue avanzando.

Y así, en un soleado martes, el posmodernismo fue barrido. Dos días antes del 30 cumpleaños de Neo.

Pasaporte de Neo
Ya ves, los muñecos pueden tener identidad

Las heridas narcisistas siempre dan como resultado la ira.

Si tienes menos de 23-25 años, esto no tendrá el mismo significado para tí, pero el gobierno, los medios y el público americano discutieron en serio el uso de armas nucleares. Cuando el narcisista ve herida su identidad, responde con una ira brutal, sólo quiere dañar, destruir y devaluar a la causa de su herida para que no pueda mirarle por encima del hombro.

La invasión de Iraq nunca habría sido posible antes del 11S.

… O la negación.

Pero el 11S no cambió nada. No puedo explicármelo, a veces. En 1 – 2 años estábamos de vuelta en el viejo narcisismo. “Todo cambió tras el11S” ha sido una mentira completa. El mercado volvió a subir y subir, y en 2006 TIME decidió que la Persona del Año eras “Tú,” una idea que es una payasada en cualquier momento de la historia pero más aún post-11S y metidos en la mierda en Iraq y Afganistán hasta el cuello (todos los estamos). Debería haberlo cambiado todo. No cambió nada.

Y Matrix está lista para dos secuelas.

Volvemos a las enseñanzas de The Matrix. De vuelta al individualismo narcisista, de vuelta a definirte por lo crees que eres y lo que dices que eres y no por lo que haces. Autorrealización, autoestima de pega, y hasta entonces la mirada en el infinito, pensando en esa vida “real” que en algún momento llegará. Las ideas en Matrix deberían habernos dado 10 años más de narcisismo, hasta que esa “vida real” llegara. Y por Crom, que lo hicieron.

Hay quien dice que la Gran Recesión en la que estamos debería acabar con el narcisismo postmoderno / capitalismo. No. Eso no va a ocurrir, y creo que todos lo van sabiendo. Pero asombrosamente, todo lo que se oye y se lee son llamadas pidiendo que se castigue “a los que nos metieron en este lío” (Wall Street), “arreglas el sistema,” “resolver la crisis inmobiliaria.” La gente está esperando que las cosas vuelvan a la normalidad.

Idiotas: esta es la normalidad. Los últimos 20 años – créditos regalados, universidad para todos que lleva a licenciados currando en Starbucks, paro bastante bajo en EEUU y otros sitios – eso era anormal. Asociamos “desempleo” con gente del sector industrial o agrícola, pero ¿crees que una economía que no dependa del crédito puede permitirse pagar tantos Starbucks con camareros a 8$/hora? ¿O ejecutivos ganando millones y millones por hundir su empresa? ¿Ingenieros cobrando 60K € cada uno? No me chilléis – no digo que no lo valgan, digo que esta economía no podía, y nunca pudo, permitírselo. Al menos no sin endeudarse hasta los ojos.

Lo sabemos, las multinacionales malvadas se llevan las fábricas a la India porque quieren exprimir los beneficios. Pensáis que si se quedaran aquí tendrían menos beneficios. Mentira. Cerrarían.

“No tienes ni puta idea de qué hablas. ¿Por qué iba una marca de coches china a construir una planta en Cataluña y contratar currantes catalanes si fuera menos rentable?” Porque eso les compra un gobierno autonómico. Por eso Toyota abre una planta en Alabama aunque no vaya a sacar pasta: les consigue un par de senadores y varios congresistas.

Y en vez de discutir sobre cómo las empresas se están comprando los gobiernos, discutimos sobre cuáles deberían ser los topes a los bonos de los ejecutivos. En vez de discutir sobre por qué tantos españoles ganan tan poco, nos fijamos en los que ganan mucho. Seguro, no se merecen esos bonos ni esos sueldos pero ¿es este el mejor uso del tiempo de los políticos? ¿En serio? “Bueno, eso depende de la percepción del asunto.”

¿No sería hora de una puta vez que nos fijáramos en algo más que la percepción? ¿No es nuestra obsesión con cómo los demás nos perciben y cómo nos percibimos lo que está mal en nosotros y en nuestra sociedad?

Así que dos enormes realidades históricas no han tenido el menor impacto en nuestro narcisismo cultural. Ojo, esto no es nada nuevo: en la batalla de Kadesh, Ramsés II no consiguió vencer a los hititas. Así que se volvió a Egipto, y en todas las estelas y monumentos escribió la gran victoria que había conseguido. Todos lo creyeron. Supongo que después se debió fumar un puro.  De hecho, durante miles de años, hasta que los arqueólogos desenterraron la ciudad de Kadesh, hallaron los registros, y descubrieron que los hititas no fueron vencidos, que la ciudad no fue sitiada, y que tras muchas bajas en ambos lados, y sin poder sostener la logística de su ejército, Ramsés II hizo lo prudente y se volvió a casa.

Ahora los aliados se retiran de Iraq. Será descrito como una victoria. Las elecciones llegarán pronto. Todos los partidos serán ganadores.

Cada vez estoy más convencido que no puede darse un cambio importante en una cultura mientras esta cultura, o sea, nosotros, vivamos. Requiere un cambio de generación, un cambio en la biología.

Por suerte, los estamos preparando de vicio para ello.

Tu propia narrativa (9): ¿Qué es Matrix?

Neo molando mil
Esto puedo hacerlo porque yo lo valgo

No, esto no puede acabar así. No así [ella se muere]

Recapitulemos: hoy día parece que las tornas se invierten y los hombres tienen menos deseo sexual que las mujeres. Las mujeres, por primera vez desde que se registra, parecen tener una gran dificultad en que su pareja les haga caso. Las mujeres le echan la culpa al porno. Yo se la echo al narcisismo, alimentado por 2 décadas de cine de acción.

Cada día es más evidente que no vas a matar a los malos, no entrarás en la CIA, no serás estrella del rock, no marcarás el tanto ganador. No aprenderás kung fu. Tu cuerpo te lo confirma de un modo avasallador. Te cansas más cuando corres. Bueno, casi no corres nunca. Pierdes pelo, aparece pelo en otras partes. Las mujeres de tu edad tienen mejor aspecto que los hombres de tu edad. Espera, espera, ¿QUÉ?.

Las esperanzas y tus sueños son sólo sueños. Te empiezas a preocupar mucho por la política de tu trabajo porque no ocurre mucho más en qué fijarse. La ropa importa más porque poca cosa más importa. Beber ayuda. No sabes por qué, no eres un alcohólico, pero lo necesitas.

“Nunca estaré enamorado.” Amas a la hermana con la que te has casado, pero no hay pasión. Nunca la hubo, en realidad. Se suponía que esto sería temporal hasta que… ella llegara. La mujer con el pelo oscuro, llevando una bufanda y gas, increíblemente hermosa (nadie se habíafijado en ella salvo tú por supuesto), perdida, necesitando ser salvada…

Bueno, aún eres joven – más o menos. Tienes algo de tiempo – algo podría ocurrir.

Lo que los narcisistas que ahora alcanzan la mediana edad quieren (y mediana edad no son 50 años, idiotas), es algo que les permita mantener un pie en la realidad y otro en su fantasía. Una solución que les permita seguir soportando los atascos dos veces al día. Darles la falta de autoconciencia necesaria para no tener que agarrar una escopeta y volarse la cabeza – si pudiera reunir la energía necesaria para ello. Para tener la esperanza justa de que alguna vez su fantasía podría ser real como para ir tirando. La fantasía de que un treintañero puede, de repente, saber kung fu.

Por suerte, hemos pasado ya el décimo aniversario de dicha solución.

The Matrix: el canto de sirena natural y final al género del cine de acción, evitándo temporalmente que la tasa de suicidio se triplique.

¿Qué es Matrix?

Nadie puede decirte qué es Matrix. Tienes que verlo por ti mismo.

Fijaros en el desarrollo de la película. ¿Qué nos dice la vida del protagonista?

No tenía que ser así. A tu edad, miles de cosas deberían haberte sucedido ya. Tendrías que ser… alguien. Alguien especial se debería haber enamorado de ti.

Aquello que llamas “el mundo” no parece lo que tú pensabas que sería… hay una falta de conexión emocional; una falta de altibajos, de cambio,de crecimiento o regresión. No hay energía. No hay verdadero amor, como crees que debería ser. En vez de eso hay un penoso arrastrarse, aburrimiento, hastío. No pasa nada realmente en tu vida; pero piensas que no la controlas.

Neo:  No me gusta la idea de que no controlo mi vida.
Morfeo: Sé exactamente qué quieres decir. Déjame decirte por qué estás aquí. Estás aquí porque sabes algo. Lo que sabes no lo puedes explicar, pero lo sientes. Lo has sentido toda tu vida, que hay algo que no va bien con el mundo. No sabes qué es, pero está ahí, como una astilla en tu mente, volviéndote loco…

Vas por la vida realizando diligentemente las tareas que se te han asignado, de modo más o menos automático. Pero siempre con la mirada en el infinito, la esperanza de que todo va a cambiar. Más que una fantasía pero menos que un delirio, mantienes la remota probabilidad de que podrías ser más de lo que parece. No estás inacabado, estás por descubrir. Claro, es eso.

Keanu desconectado
Es duro encontrarte contigo mismo

Quieres creer que, si se diera la absurda situación de que los alienígenas o los ninjas atacaran, o un cazatalentos pasara por ahí, sabrías exactamente qué hacer. Serías capaz de hacerlo.

Parece que has estado viviendo dos vidas. En una vida eres Thomas A. Anderson, programador para una respetable compañía de software. Tienes un nº de la Seguridad Social, pagas los impuestos, y ayudas a tu casera a sacar la basura. La otra vida… en ella tienes el alias “Neo”…  Una de estas vidas tiene un futuro, la otra no.

Es lo contrario de la Nausea de Sartre, es un Constipado. Tienes una identidad completa, definida, pero no tienes una oportunidad de hacerla salir. El mundo no coopera. El problema es el mundo.

Sabes que no sabes kung fu, realmente. Sabes que los ninjas no van a atacar. Pero sabes un secreto: que lo imposible es que los ninjas ataquen, no que si atacaran tú sabrías kung fu. En una realidad que permitiera que los ninjas atacaran, sería inevitable que tú supieras kung fu. ¿Qué clase de realidad es esta donde lo imposible no es bloqueado, sino sólo un prerrequisito para que te luzcas?

Niño: No intentes doblar la cuchara. Eso es imposible. En vez de eso… sólo date cuenta de la verdad.
Neo: ¿Qué verdad?
Niño: No hay cuchara.
Neo: ¿No hay cuchara?
Niño: Entonces lo verás, no es la cuchara la que se dobla, sino tú.

Cuchaaaaaraaaaaa
Keanu interpretando a tope

Es una realidad que está, al menos parcialmente, bajo tu influencia. O eso quieres creer.

Tú dices: nadie cree en serio que esto sea falso, que vivimos en un programa. Correcto: el asunto aquí no es la realidad de la realidad, sino ¿bajo qué circunstancias cambiaría la realidad para ti? ¿Cuáles son los requisitos para que de repente sepas kung fu?

Una persona sana dice: ninguna circunstancia, y en ningún caso. El narcisista dice…

Dios es un requisito. Dios deja que el mundo funcione como es, pero si los ninjas atacaran, Dios se aseguraría de que supieras kung fu. Pero no es una religión, no tienes que ir a la Iglesia, simplemente necesitas creer que Dios cuida de ti. Y esta es una de las razones por las que la religión organizada está en declive. No hay forma de que el Dios católico te cargue el chip del kung fu cuando lo necesites. El acceso a esa clase de conocimiento trascendente requiere budismo o agnosticismo. Requiere que no sepas quién es Él, para que puedas convertirlo en aquello que necesitas que sea. En una sociedad narcisista, tu no vas a adherirte a sus reglas; vas a hacer que Él se adhiera a las tuyas.

¿Recordáis esas pelis de terror donde el demonio es el malo?  El héroe no tiene poderes especiales; tenía que ejecutar a la perfección rituales o exorcismos que existían independientemente de sí mismo para detener al demonio. Eso era en aquel tiempo en que no pensábamos que éramos el centro del universo. Ya no hacen esa clase de películas.

El crédito es otra posibilidad. No, el crédito no cambia la realidad, pero el crédito solidifica tu identidad por si la realidad cambiara. El crédito dice: compra este abrigo, significa que sabes kung fu. Compra este teléfono móvil: significa que molas (la tecnología se convierte en un sustituto de la fuerza física porque así los geeks pueden sentirse héroes).

La pareja es otra. Tu chica te dice: fingiré creerte cuando dices que sabes kungfu, porque te amo. El chico dice, sin oir nada de lo que ella le dice: me quedaré contigo hasta que sepa kung fu (en cuyo caso iré a buscar a la que de verdad me corresponde); o hasta que te des cuenta de que no sé kung fu, y la vergüenza al verme expuesto me haga odiarte. ¿Qué más da? Nada de esto es real, de todos modos.

I. Algunas lecciones de Matrix

1. La información equivale al conocimiento

Tras un tiroteo, Trinity y Neo necesitan escapar en helicóptero.

Neo: ¿Puedes pilotar esa cosa?
Trinity: Aún no. [Marca un número] Tanque, necesito un programa de piloto para un helicóptero B212.

Bang – ahora sabe pilotar un helicóptero.

Genial: ¿cómo sabía ella el modelo de helicóptero? ¿Cómo sabe que es un B212?

Probablemente lo aprendió en el trabajo como terrorista anti-robot. Pero saber ese detalle es irrelevante: el helicóptero no existe, y Tanque “ve” todo lo que ella ve, él ya sabe qué programa cargar, ella podría decir simplemente “Necesito pilotar esa cosa de ahí.”

Es la acumulación de datos triviales, lo mismo que un tío que aprende todo sobre pistolas pero nunca ha disparado una; saben pequeños detalles y minucias sobre rock, quién compuso qué, dónde se tocó, quién lo produjo –  pero nunca han tocado un instrumento. Es la sustitución de la información, que se adquiere fácilmente, por el conocimiento, que requiere esfuerzo y constancia. Saber acerca de algo te hace creer que estás más cerca de conocerlo. Pero como cualquier virgen de Internet puede decirte, saber acerca de algo no es lo mismo que conocer algo. Ver porno no es la experiencia de tener sexo.

2. El amor espera a que te transformes en El Elegido.

Trinity ama a Neo, incluso antes de que se convierta en El Elegido.  Le ha esperado toda la vida. Él no sabe (aún) kung fu, pero ella sabe que o hará.  Y ella sabe kung fu – y le elije, le salva.  Eso es amor.

Pero no le devuelve ese amor hasta que él se convierte en aquello que siempre supo que era. Antes de poder hacerlo, tiene que saber kung fu. Sólo si sabe kung fu puede alguien amarle realmente.

Esa es la trampa del narcisista: nadie puede amarle realmente si él no es “alguien”, “especial.” El corresponder al amor ha de esperar a su propia realización.

3. La autoidentificación lo trasciende todo.

El Agente Smith tiene a Neo (“Señor Anderson”) sujeto en las vías del metro; el tren viene hacia ellos. El Agente Smith está… satisfecho.

¿Escucha esto, señor Anderson? Ese es el sonido de lo inevitable. Es el sonido de su muerte. Adios, señor Anderson.

El Agente Smith lo ve claro: la vida de Anderson era una lucha inútil. Todos sus sueños y expectativas están condenados a acabar en fracaso y muerte. Enfrentado con el absurdo y lo incomprensible de la vida y lo inevitable de su final, sólo hay una respuesta que el hombre de hoy – el narcisista – puede dar para que su vida tenga sentido, y la da:

Mi nombre es Neo.

El metro llega con retraso
El metro llega con retraso

Eso es todo lo que tiene que decir para escapar a lo inevitable. Lo que importa no soy yo. Es mi identidad. Sigh.

II. Sólo es una película

Alguien dirá: oh, venga. Sólo es una película. No hay filosofía de verdad en Matrix, sólo dosis homeopáticas de Kant y Derrida.

Me parto el culo. ¿Es que eres alemán o qué?  Nadie lee a Kant, ¿qué demonios pasa contigo? Nadie leería ni un cuento de Navidad. Hay más terrible filosofía en esas dos horas que la cantidad que la mayoría de gente recibe en toda su vida.

Si tienes 50 años o más dices, ¿en serio? ¿Una película es tan poderosa que puede afectar incluso a la conciencia de gente a la que no le gustó?

Lo sé, lo sé, ese poder sólo pueden tenerlo los Beatles…  o Pink Floyd…  o los Dead… o Kerouac. Todas estas cosas dicen lo mismo: quédate conmigo y sigue siendo joven mientras tu vida se deshace bajo tus pies.

“¡Si ni siquiera he visto esta estúpida película!”  Mira a tu alrededor: ellos lo han hecho. Es suficiente. ¿O te has comprado un anillo de compromiso sólo porque es una tradición milenaria?

III.  El narcisismo vence a la realidad, de nuevo.

The Matrix era la solución articulada a una crisis existencial. Nos daba esperanza: “Aunque el mundo parezca banal, podemos permitirnos la posibilidad de que haya más de lo que vemos, y por tanto, mi verdadera vida puede comenzar en cualquier momento. Y entonces alguien perfecto me amará.”

Ya sé kung fu. – dice Neo.

“No, pero cuando lo necesite, sabré.”

Matrix es el monumento perfecto al narcisismo. Un saco de mierda anónimo como Thomas Anderson resulta ser, por el mero hecho de ser El Elegido, el protagonista de la realidad, el centro de las vidas de todos cuantos le rodean. No necesita aprender nada, porque al ser el Elegido lo sabe todo sin entrenamiento, o aprendizaje o esfuerzo. Todo está supeditado al momento en el que asume su identidad, y no importa lo que hace, sino lo que es. ¿Qué narcisista no querría que el mundo fuera así? Matrix le dio al narcisismo social la fuerza para que muchos pudieran mirar a la realidad a la cara y decirle “mi identidad es más grande que tú, no importa lo que lo que hagas, si me hiciera falta, si quisiera, podría controlarte.”

Sí, claro.

Dos años después de esta película (o videoclip muy largo, por definirla mejor), la realidad respondió al narcisismo con un mazazo en la cara. Mañana es el décimo aniversario de su respuesta. Y sobre el 11-S hablaremos en la próxima entrada en la serie.