Scott Adams es un cerdo machista 2: Electric Bugaloo

I. El drama.

Scott Adams, creador de Dilbert, comenzó una especie de controversia feminista, al escribir:

Now consider human males… Powerful men have been behaving badly, e.g. tweeting, raping, cheating… The current view of such things is that the men are to blame for their own bad behavior. That seems right. Obviously we shouldn’t blame the victims….

The part that interests me is that society is organized in such a way that the natural instincts of men are shameful and criminal while the natural instincts of women are mostly legal and acceptable…  Whose fault is that? Do you blame the baby who didn’t ask to be born male? Or do you blame the society that brought him into the world, all round-pegged and turgid, and said, “Here’s your square hole”?

Este es Scott Adams, aparentemente escribiendo el nada original argumento de “los hombres están oprimidos en una sociedad controlada por mujeres”.  Los hombres, de modo natural estarían violando todo lo que se mueve y llevando cascos con cuernos, ¿no? Pero el mundo ya no es así y eso es culpa de las mujeres. Tienen todo el poder e impiden que los hombres actúen según los instintos de su pene.

¿Qué hacen las personas que están en contra de esa idea? Darle la razón.

Esta es la prototípica respuesta “feminista” /petición de censura, en Change.org:

Scott Adams, ha escrito un blog insinuando que el acto de un hombre violando a una mujer es un instinto natural y que la sociedad es culpable de ello, no el hombre que ha cometido la violación.

Que no es lo que el dijo, pero vale, lo que sea.

II. Escribes pero no sabes leer.

Empecemos con Jezebel, quienes, a pesar de tener la superioridad moral y tener empleada a gente que cobra por escribir sobre este tipo de cosas, la joden del todo. Si alguna vez queréis conseguir mejor comprensión o acercar posturas, no hagáis nunca nada parecido a lo que hace la chica de Jezebel.

La respuesta de Jezebel es típica del modo en que los americanos (y la mayoría de gente en Internet) discuten acerca de política y teoría social: falacia del espantapájaros y argumento de autoridad. Es obvio que ella encuentra el post de Adams ofensivo, y acepto que ella quiere que el mundo sea un sitio mejor, pero es que ningún momento hace el menor intento de argumentar por qué lo encuentra ofensivo. Tras citar el texto de Adams escribe:

Uau. Tratas de hacer que tu argumento caiga en la categoría de “teoría de género” mientras afirmas que los chicos están diseñados para ser violadores y mejor nos vamos acostumbrando… No puedo decir qué significa realmente.

Y nada más. Hay más palabras, ciertamente, pero ninguna refuta el argumento de Adams, son sólo ataques ad hominem para engordar el texto. “Es un cabrón por pensar eso.” Estoy seguro de que tus lectoras habituales (¿serían lectoros y lectoras? ¿lector@s? ¿lectorxs? la irrelevancia de los detalles me impide concentrarme), estarán muy de acuerdo, pero para los demás que somos espesos, ¿puedes explicarnos por qué está equivocado, exactamente?

Esto me lleva a pensar que ella no sabe realmente por qué está equivocado, sólo siente que lo está. Y para que nadie se de cuenta de que no está argumentando nada en realidad, ofrece falacias como que “está justificando la violación” para poder acabar con “Ya se ha dicho bastante.”

Este es el problema: Adams no es el único que piensa que las mujeres están arruinando nuestra cultura y que los hombres estamos siendo castrados. Si la meta de Jezebel es simplemente insultarle pues vale, pero es muy aburrido. Pero si su meta es proponer una visión de igualdad social, ha conseguido lo contrario. Lo único que ha hecho es tratar de intimidarle e insultarle. “¡Eres un capullo, acéptalo!¡Te he dicho que lo aceptes!” Pero eso es justamente el poder del que él se queja.  De modo que no sólo no has convencido a Adams (ni a nadie) de que lo que dice está equivocado, le confirmas que tiene razón acerca de vosotras.

Feminazismo
Ambos bandos son igualmente culpables.

III. Sólo sabes predicar a conversos.

Salon pretendía ofrecer una respuesta razonada. Tres párrafos de relleno, y en el cuarto empieza:

Hay 2 importantes refutaciones que hacer aquí.

Al fin, comienza, por favor:

Primero y ante todo: gracias por todos los chistes sobre el casual Friday, pero Scott Adams suena como que se le ha ido la cabeza.

Hmm, interesante e inesperado. ¿Y segundo?

Segundo, como un colega señaló recientemente, ¿recuerdan el viejo argumento machista de que las mujeres no estaban cualificadas para posiciones de poder porque sus hormonas femeninas las harían actuar de manera loca y emocional? Ya no oímos eso con frecuencia, ¿verdad?

Adams, por contraste, representa una versión diferente (extremadamente estúpida) y extrema de la línea de pensamiento sexista. Y a su manera torpe. articula algo que todos hemos oído muchas veces en nuestra vida, que es que los chicos serán chicos. Si se los dejara solos, los hombres aparentemente se dedicarían a violar y saquear todo el día, con pausas ocasionales para hacer barbacoas o ver la ESPN. Simplemente son hombres, y maldita sea esta cosa llamada civilización que se sigue interponiendo.

Eso no es una refutación, es un sofisma y no es divertido. Ella dice “no todos los hombres son violadores.” De nuevo, nadie va a estar en desacuerdo; pero una reelaboración más interesante del argumento de Adams sería si la civilización es el único factor que evita que los humanos caigan n la anarquía más violenta. Una vez se posara el polvo y la civilización desapareciera, ¿habría más violaciones y asesinatos, o menos?  Esa sería una pregunta interesante, una que atacaría muchos temas clave, como la lucha entre justicia y pobreza.

En vez de tener esa discusión, Salon simplemente afirma como un axioma, que Adams es un lunático.

De hecho ese, de un modo mal articulado es el punto clave de Adams. ¿Por qué tiene él que justificar y clarificar y explicar y detallar pero Jezebel y Salon pueden limitarse a declarar de modo axiomático que se equivoca?  ¿Porque controlan la sociedad?

Jezebel y Salon han fallado completamente en convencer a cualquiera que no estuviera ya convencido de que Adams se equivoca; y han reforzado a Adams et al en su creencia de que las mujeres dirigen la cultura. Si quieres contestarme que no es la misión de Jezebel y Salon el cambiar cómo piensa la gente, vale, ¿pero entonces para qué demonios lee la gente esas revistas online?

Imagino además que es innecesario señalar que la única razón por la que alguien está ofendida con Scott Adams es porque es Scott Adams el famoso autor de cómic, y no Scott Adams, dependiente en Media Markt.

IV. A él le engañan como a todos.

¿Qué hay de malo con lo que ha dicho Adams?  ¿Qué argumento podría convencerle de que se equivoca, o ayudarle al menos a expresar parte de esa ira?

Adams parece creer que los hombres son sexualmente agresivos de modo natural, y que las mujeres / la sociedad limitan sus impulsos. Cuánto daño ha hecho Freud. Y esto es lo que Jezebel no entiende: él no cree esto. El desearía esto.

Y cuando él dice que la sociedad es una “prisión” para los impulsos naturales de penetrar a mujeres al azar como en los días de las cavernas, él no se queja realmente de esta prisión. Esto es lo que él querría. Él querría que fuese verdad que la sociedad le impide mojar con la frecuencia que desearía.

Porque si eso fuera verdad, no sería su propia incapacidad de ligar con tías lo que le limita. “Me gustaría poder simplemente acercarme a alguna chica en un bar y llevarla a casa y tirármela” piensa, “pero la sociedad no me deja.” ¿En serio?  Tío, tienes que cambiar de bares.

No ser capaz de ligar con chicas de modo fácil y fluido puede ser enloquecedoramente destructivo para muchos hombres, y es algo que el éxito en otras facetas de tu vida no mitiga. Oímos mucho que los medios crean expectativas irreales sobre el aspecto de las mujeres y demás cosas, pero la contra es que algunos hombres no pueden entender por qué todo el mundo parece poder ligar de forma fácil, divertida, mientras ellos se quedan hirviendo de rabia en una esquina. Enfrentados con esto, tienen 2 opciones: soy inadecuado y no sirvo, o Matrix está contra mí. Los hombres que no quieren suicidarse eligen b.

Por favor, daros cuenta con mucho cuidado, repetidamente, que no he dicho “follar.” La clave no es el acto sexual, es el convencer a alguien de que tenga sexo contigo. Eso, y no el sexo en sí, es la medida de tu valía como hombre. Tu valía ha de ser determinada por otro, de manera externa. Si ella cree que eres válido y además no te conoce, entonces es que eres válido. La parte del sexo es divertida y mejor contra una pared, pero irrelevante.

Hay tíos que se cepillan a tres docenas de mujeres y aún creen que no sabe o pueden ligar porque tienen una explicación para cada una de por qué esa no contaba: estaba borracha, quería vengarse de su ex, quería darle celos al que le gusta…

Fijaros: Adams es un dibujante de cómic de fama mundial… y no es suficiente. Tampoco basta el hecho de que ha convencido al menos a una mujer (su esposa) de que se acueste con él (“ella no cuenta, me quiere”). ¿Por qué? Porque no ha permitido que sus éxitos legítimos le definan (“yo nosoy eso” – que es por lo que además se reinventa como bloguero), y está atrapado en la identidad de un friki informático de antes de ser famoso, que trata de encontrar una escala para su valía personal a los ojos de gente que no le conoce.

Adams no se da cuenta de que ese mundo controlado por mujeres que le niegan su satisfacción y realización, no existe; y que él crea que existe vuelve locas a algunas mujeres, y hombres. Pero él necesita creer que las cosas son así, o todo está perdido.

Estoy seguro de que tiene muchos cómics colgados de la pared de su estudio. Debería reemplazar uno de ellos con un post-it amarillo grande en el que debería escribir estas 6 palabras: te estás engañando a ti mismo.

Scott Adams es un cerdo machista y te odia y la sociedad te odia también.

Scott Adams
Desde luego, es un comic autobiográfico.

Scott Adams está muy cabreado. Contigo.

I. Scott Adams te odia.

Además de haber creado a Dilbert, Adams tiene blog. Un sitio donde él cuenta lo que le pasa por la cabeza y que no tiene que ver con el cómic.

Adams escribió una entrada llamada “Estacas y agujeros (Pegs and Holes)”, con la que ha cabreado a toda la gente equivocada. O sea, ha cabreado a toda la gente correcta al mismo tiempo. La entrada reflexiona acerca de por qué “… hombres poderosos se han estado portando mal, e.g. tweeteando, violando, engañando a sus mujeres, y siendo ofensivos con todo el mundo.” Estos hombres incluirían a Weiner, Strauss-Kahn, Schwarzenneger y muchos muchos otros que no voy a explicar aquí, que para eso está Google. En realidad, lo mejor es que leáis la entrada los que podáis leer en inglés.

Adams dice:

La parte que me interesa es que la sociedad se ha organizado de tal modo que los instintos naturales del hombre son vergonzosos y criminales mientras que los instintos femeninos naturales son fundamentalmente legales y aceptables.

¿Veis esto que he puesto en cursiva y he destacado como una cita? Esto es la tesis de Scott, lo que Scott piensa, y de lo que él quiere hablar.

Este es también el punto donde las escritoras de Jezebel, Salon, Change.org, y la mayoría de los que comentaron esa entrada de Adamas se equivocan del todo. Cogieron la primera frase que cité (“Hombres poderosos…”), y la casaron con el otro extracto que he citado, a pesar de que en la entrada original hay otras 5 frases entre una cosa y otra.

De ninguna manera Scott afirma que el instinto natural del hombre incluye la violación o la infidelidad. Si leíste la entrada antes de que yo dijera esto y sacaste esta conclusión, lo siento por ti, pero tienes que repetir curso. No sabes leer.

La escritora de Jezebel Irin Carmon trata de defender aquí precisamente esa indefendible conclusión (indefendible semántica y gramaticalmente):

Dejando a un lado por un momento la equivalencia implícita de esa “lista de la compra” (romper tus votos matrimoniales contra violar a alguien), esto es una horrible perversión del determinismo biológico. Según esa lectura, la presunta mayoría de hombres que no violan, o son infieles, o tweetean son simplemente mejores controlando sus deseos innatos de violar a alguien, lo cual estoy dispuea apostar que no corresponde con la experiencia de la mayoría de no-violadores.

No hay equivalencia implícita. Irin la ha inferido ella. La lista de Adamas se refiere a escándalos sexuales que han sido titulares recientemente. La frase sobre los instintos naturales es el comienzo de un párrafo totalmente distinto. Mezclar ambas cosas requiere un sesgo y/o una determinación. Tienes que querer que eso sea lo que él está diciendo y ahora explico por qué.

II. La sociedad también te odia.

Adams tiene razón en que la sociedad limita y criminaliza los impulsos naturales del hombre. Donde Adams comete un error es al omitir que no sólo le pasa a los hombres. La sociedad le hace lo mismo a las mujeres, también [1]. La sociedad está, absoluta, positiva e irrefutablemente, sin discusión ni posible contra-argumento “organizada de tal modo que los impulsos naturales de hombres [¡y mujeres!] son vergonzosos y criminales”. Y era y sigue siendo aún peor para las mujeres. La monogamia no es un instinto natural, el matrimonio no es un instinto natural, aguantarte las ganas de mear hasta que puedes llegar a una habitación especialmente equipada al efecto no es natural, para ninguno de los dos sexos. Es algo impuesto por el orden social. Aquí es donde la equivalencia implícita de la chica de Jezebel se va al peo.

Esto nos lleva al siguiente aspecto. Engañar a tu pareja no puede, por definición, ser un instinto. La poligamia quizá. Pero engañar a tu pareja implica romper una serie de reglas y contratos sociales, que implican la existencia de un orden social. Engañar no puede ser un instinto natural porque aquello a lo que engañas (las reglas sociales) no es algo natural.

Las explicaciones subsiguientes de Adams no fueron buenas (aparte de que montó varias cuentas títere para darse la razón a sí mismo e insultar a sus oponentes y tal), y aquí es donde la historia se pone interesante. Scott Adams se cabreó y escribió esto (paso de traducirlo):

To that end, I would like to invite some experts to render their opinions of my sanity, based on my interviews with my detractors, below. Any of the following professionals would qualify:

Judge
Lawyer
Debate coach/teacher
Logic professor
Psychologist (professional)
Scientist

Él no escribe esto para filtrar las respuestas sólo a hombres, gente mayor, o gente rica. Simplemente quiere oír opiniones de gente que hace, analiza e interpreta argumentos de manera profesional. Está pidiendo la opinión de personas “pensadoras profesionalmente.” Gente que sabe distinguir una implicación hecha por el autor de una inferencia sacada por el lector. Gente que sabe alejarse de sus propios sesgos y ver todos los lados de una discusión

¿Sabes a quién no quiere escuchar? A programadores, profesores, académicos, sociólogos, físicos, arquitectos, jugadores de fútbol americano, y blogueros. Sobre todo de blogueros. (Que conste, yo soy psicólogo profesional, así que cumplo uno de sus criterios ;)). Él quería escuchar a gente que pudiera esta en desacuerdo de manera razonada con la idea central de su entrada, y no dedicarse al fisking, que es cuando te dedicas a analizar frases que son claramente humorísticas y no estaban ahí para tomarse en serio, no forman parte de la idea central.

Sin embargo, los no invitados no cogieron la idea, de modo que  Adams posteó un muy sarcástico test de comprensión lectora para la gente de los comentarios.

¿Por qué hace esto?

III. Vamos a hacerlo como los griegos.

El problema de Adams es que quería una discusión socrática. Comienzas con una sola idea y la exploras sistemáticamente en todas sus dimensiones, implicaciones, y paradojas explícitas. Esto es lo que hizo es post original, y en la mayoría de ellos, de hecho. Estamos echando un rao en el agora y él suelta una idea, le damos unas patadas, cacharreamos, jugamos con ella, vemos qué puede y qué no puede hacer por nosotros. Adamas quiere que nos centremos en la idea.

Lo que el resto quería tener era una discusión talmúdica (soy muy generoso aquí, porque lo que sucede en su blog y en la mayoría de blogs está por debajo del nivel de una tertulia de bar.) Querían examinar sus palabras, sus frases, concentrarse en el texto. Lo que yo estoy haciendo ahora es esto último. Lo que haré en la nota a pie de página al final es lo primero. Aprende la diferencia, ámala, úsala para el bien.

Lo que es frustrante de tantos blogueros y comentaristas (ídem en Twitter con los idiotas que no se dan cuenta de que @masaenfurecida es una parodia, o en FB, o lo que sea) es que quieren tener una discusión talmúdica en lo que claramente quiere ser una discusión socrática. Quieren atacar las palabras como si el autor las hubiera escogido deliberadamente durante semanas. Quieren discutir sobre gramática, elección de palabras. Se tomamn literalmente obvias generalizaciones y simplificaciones, metáforas e hipérboles. Adams está harto justamente de la clase de gente que trata de construir su entrada para que signifique lo que ellos quiera, y no su significado razonable. Quiere recalibrar su propia cordura con gente que tiene que leer, escribir, comprender y argumentar profesionalmente, y de manera razonable y educada.

Quizá haya escrito provocativamente, o le haya salido torpe. Nos pasa a todos. Nada de eso tiene que ver con la idea que propone. Somos todos gente razonable. Somos todos adultos razonables. Dedícate a la idea, el aspecto principal, la tesis. Enfócate en la construcción del argumento en vez de en su estilo.

Y si no puedes, o no lo entiendes, simplemente deja un comentario diciendo algo como ““Hey, Scott, ¿estás implicando que todos los hombres quieren violar a una mujer?” Seguro que él o algún otro estarán encantados de aclararlo.

Más en breve. Esto no se ha acabado.
—–
[1] Creo que la tesis de Adams es errónea. Primero asume el cliché de que la mujeres quieren monogamia y estabilidad y que los hombres naturalmente quieren ser sexualmente agresivos. La evidencia antropológica sugiere que todos tendemos a la poligamia. Pero esto es casi irrelevante porque en segundo lugar, y más importante, hay muchas capas de socialización encima de nuestros instintos. Nuestra sociedad está organizada pensando en la estabilidad, en una sociedad que sobreviva en el futuro, lo cual necesaria y quizá injustamente la sesga a favor del status quo (i.e. el progreso social siempre es jodido). El status quo reprimea todos, mujeres, hombres y niños. Porque la estabilidad individual es menos importante que la estabilidad del conjunto.

Pero a pesar de lo que parezca, lo cierto es que al mismo tiempo que la sociedad reprimer muchos instintos naturales, también les da una salida por otro lado. Hace poco empecé con Foucault, y este hablaba de heterotopías, lugares en esta sociedad donde se pueden romper las normas (esto es sólo un tipo de heterotopía, hay otros, el concepto es bastante profundo). La conclusión de Adams no tiene en cuenta la existencia de todas estas heterotopías que existen para ambos sexos. En un extremo tenemos los burdeles, las casas de baños, los clubes swingers, los sitios de dogging, y el porno. Pero a un nivel más cotidiano están los vestuarios, los bares de deporte, y sitios así. Estos lugares sirven al propósito de hacer cosas que normalmente no están permitidas. Y las hay para todo el mundo, bares de ambiente para los gays, mazmorras BDSM, lo que se quiera.

Rumbo hacia la mitosis

Una novela de ciencia-ficción llamada Playa de Acero, por el autor John Varley, comienza así:

Dentro de 5 años, el pene será obsoleto.

Hay muchos aficionados a la ciencia ficción entre los Cruzados del Género. El próximo día hablo de por qué Scott Adams es un cerdo sexista. Ya verás la de amigos y amigas que voy a hacer.

Mitosis para todo el mundo
Echa un vistazo a tu nueva vida sexual

Una guardería de preescolar en Suecia va a conseguir la igualdad total de género. La idea es eliminar cualquier estímulo que pueda dar a los críos alguna idea de si son niños o niñas, de acuerdo con la definición social de estas cosas. No se les habla de ello. No se les explica. Habrá disponibles juguetes “de género”, pero estarán colocados mezclados, para animar a los niños a usar los que prefieran. Esto es sólo la descripción para los medios de comunicación, porque en la escuela los pronombres de género como “ella” y “él” serán reemplazados por ‘hen’ – un pronombre neutro tomado del finés. Los cuentos con protagonistas humanos con genitales y nombres acorde a sus genitales serán reemplazados por “un libro sobre jirafas que encuentran un bebé cocodrilo abandonado y lo adoptan.” Supongo que las jirafas y el cocodrilo serán hermafroditas, también. O travestis. O transexuales. O algo.

Puesto que sigue habiendo discriminación y desigualdad en países de la OECD, que son molones y emancipados, es un impulso comprensible, y considerando la cruel discriminación en patriarcados como Afganistán, Sudán o la antigua Roma (el otro día salió una idiota diciendo que el castellano era una lengua sexista porque venía del latín, que era la lengua de un patriarcado), esto podría ser una bendición. ¿No? Claro que sí.

La idea es evitar a los niños la dominación social que viene cuando uno elige su género de entre el menú de opciones mutuamente excluyentes que ofrece la sociedad, o bien evitar los conflictos que vienen cuando uno se desvía de ese menú. De paso debería inocular a los niños contra las ETS, supongo. Un noble motivo, desde luego. ¿Pero esto se hace por el bien de los niños? ¿Seguro? ¿Cui bono? Los niños se van a dar cuenta en la bañera de que unos tienen pito y otras no. Se van a dar cuenta de que las mamás no se parecen a los papás, salvo en el número de extremidades y cosas asi. No pasará mucho antes de que se descubra el pastel.

Así que el conocimiento del sexo es inevitable, pero podríamos evitar la cuestión por un tiempo y así proteger a los críos de 6 años de tener que luchar para reconocer su identidad. Los tractores son para infantes a los que les gustan los tractores, y las Barbies son para los infantes a los que les gustan las muñecas de marca, sin importar qué aspecto tenga cada uno a la hora del baño. ¿Pero qué pasa si se quieren apuntar a un equipo de fútbol / hockey / natación sincronizada? ¿Cuál es el vestuario bueno en la piscina? ¿Qué harán el/la pequeño/a Storm o Pop cuando un niño en la escuela les llame cosas como “marica”, “moñas”, “marimacho” o lo que sea? ¿Y si uno de estos varones sin género realmente se identifica con Optimus Prime, quiere ser un tío duro cuando crezca, y quiere cambiar su nombre a ‘Bud’ o ‘Rambo’? Cuando salgan de esa guardería, tendrán estos conflictos y tendrán que manejarlos.

Así que esta buena gente no les está evitando un conflicto a los niños, los están soltando sin preparar un poco más adelante en el tiempo. Pero de este modo los padres ni tienen que responder a ninguna tendencia de género de sus niños, ni tienen que ayudar al crío a manejar las expectativas y reacciones de otros. En vez de dar a los niños herramientas y espacio para tratar con los matones, los padres consiguen fingir que estos no existen. Kumbaya, mi Deidad-de-género-neutro, kumbaya.

Hay un término técnico en psicología para un cuerpo masivo que no tiene capacidad para devolver golpes. (Pista: comienza con “saco” y acaba en “de boxeo”.)

Por supuesto esto es posmodernismo puro, y es una respuesta a un montón de miserable modernidad. Hace tiempo, gente como Herbert Spencer clasificaba a las civilizaciones por sus ideas de mérito, y Rudyard Kipling hablaba de ‘la carga del Hombre Blanco’. Después de millones de gente de piel oscura muerta, docenas de guerras de independencia y unos cuantos genocidios, ahora sabemos qué es lo mejor: ¡la diversidad mola! Lo mismo con la ideología. Tras la Guerra Que Acabaría Con Todas Las Guerras y su inesperada secuela con un final cliffhanger, puedes tener el color que quieras en tanto sea socialdemocracia/ estado del bienestar en alguna forma. Ambos puede que sean mejoras sobe sus predecesores – yo así lo creo – pero eso no implica que todos estarán de acuerdo, y no le haces ningún favor a nadie imponiendo un régimen de la Verdad que se supone transciende la justificación o la razón. Como cierta compadre socialista dijo una vez, “La verdadera libertad es la libertad del tipo/tipa/hen que piensa diferente.” Cosa que no se ve en la moderna cruzada de igualdad de género.

Dejando a un lado las abtrusas teorías sobre acción comunicativa y discurso, ¿puede realmente esta guardería cumplir su promesa de evitar pesares a los niños? ¿Pueden el/la pequeño/a Sauce o Gorrión o como cojones se llamen crecer y ser capaces un día de participar en una actividad de género como los deportes, por ejemplo, y evitar las flechas y piedras de una sociedad que reconoce la existencia de géneros distintos? Caster Semanya lo intentó. Ella aniquiló a sus competidoras en cada evento en el que participó durante los campeonatos de 2009.  Ella nunca manifestó duda alguna sobre su (genéticamente decisiva) identidad, pero la gente en Sudáfrica no estaba tan segura y alguna de sus competidoras tenía mal perder. Así que ella recibió una recompensa doble: 1) las medallas y dinero del premio, y 2) el privilegio único de tener a todos los periodistas deportivos del mundo y una legión de médicos extranjeros, incluyendo un endocrino, un ginecólogo, un experto en medicina interna, un experto en género (¿?) y un psicólogo, examinando y discutiendo el estado de su vagina y su no-existente pito. ¡Bien por hen! Podrá comprar mucho Prozac con su premio.

Un resumen: un movimiento está en bancarrota cuando su única defensa es tratar de revisar y reescribir todo lo que ha ocurrido para acomodar su absurda ideología, o modificar el lenguaje para hacer más verdadera tu ideología. Por ejemplo, reescribir Huckleberry Finn para eliminar todas las palabras racistas hacia los negros, porque el racismo hoy día no es aceptable. O borrar gente que has ejecutado de las fotos y pretender que nunca han existido (a Stalin no le funcionó).

Olvidamos que la evolución social es una liebre y la biológica es una tortuga. Y nos olvidamos que si bien el lenguaje modifica nuestras percepción de la realidad, no modifica la realidad en sí. Las cosas son las que son, y no las que queremos que sean. Cuando olvidamos esto, criamos inválidos futuros.

Un resumen aún más breve: cuando escribes mensajes como “lxs vecinxs están convocadxs a una reunión” y no eres capaz de leerlo en voz alta porque ni tú sabes cómo se lee, lo mismo deberías replantearte tus chorradas.