Y este es el estado de la política en este país

En Facebook, durante una discusión en el muro de mi amigo Tiberio, un militante del PSOE que permanecerá anónimo aquí va y dice:

Imperator, si de verdad crees que para ser de izquierdas, hay que ser Marxista (o sea, creer en Marx y sus delirantes teorias economicas), claro que el PSOE nunca te parecera de izquierdas 🙂
De izquierdas, somos, pero da igual lo que te diga: el hecho de que plantees que una ideologia es como una religion con un libro revelado, lo dice todo, pero todo.

Énfasis mío. Las faltas de ortografía son suyas.

Esta es la razón por la que la política en este país es una mierda. Este tipo de gente es la militancia de los partidos de izquierda. Gente que considera, como hemos hablado otras veces, que lo importante no es la verdad, sino lo que la verdad es para ellos. Lo importante no es qué es el socialismo, lo importante es que tú te consideras socialista y deformarás la realidad para que el socialismo sea lo que tú quieres.

Esta es la cultura de este país
Cuando un militante del PSOE piensa en marxismo, cree que es esto.

Para esta gente, uno puede ser musulmán sin creer en el Corán, cristiano sin creer en el Evangelio, y socialista sin ser marxista. El socialismo sólo existe como una etiqueta para que ellos lo puedan usar. Puro narcisismo sin adulterar. Y esta es la progresía de este país.

Fijaos en su segundo párrafo: para esta clase de militante la palabra ideología es repelente, porque una verdadera ideología no es algo que puedas deformar para adaptar a tu conveniencia, es lo que es, la sigues o no la sigues. Y por eso plantea casi como algo insultante el que yo le proponga que una religión es una serie de axiomas que el militante acepta. Porque si los cuestionas, ya no eres militante de esa ideología, eres otra cosa. Pero claro, si tú te defines en base a eso, no puedes renunciar a eso.

Y este señor, y este estúpido comentario de este señor (“soy socialista pero las ideas de Marx son delirantes”) son la explicación de por qué tras haber tenido un gobierno con la palabra socialista en el nombre durante la mayor parte de nuestra democracia las políticas económicas han ido hacia lo neocon, lo público se ha ido desmantelando (salvo el número de funcionarios, claro, que el qué ha de lo mío es algo genético aquí), y tendemos a alejarnos cada vez más de los modelos de los países más prósperos socialmente de Europa. Daos cuenta, los verdaderos neocon, los que no se esconden, los herederos ideológicos del franquismo, sólo han gobernado 8 años desde el 82. Los otros 21 años los han gobernado los impostores que consideran que una ideología tiene que ser, ante todo, algo que se adapte a lo que uno dice que es, y no a lo que es.

Pero claro, este es un país constitucionalmente laico y aconfesional, donde la mayoría se consideran “creyente no practicante” (¿qué pollas es eso?), y a pesar de que a misa sólo van 4 viejas, la iglesia sigue llenándose los bolsillos de dinero público en virtud a concordatos que no son coherentes con las presuntas ideas tras la Constitución. Ese documento que, como dice Anguita, “sólo es un pingajo del que te acuerdas nada más que para justificar que por qué tenemos un rey.” En este país no tenemos problema con deformar la realidad para que se adecúe a nuestra identidad.

¿Os sorprende que Rubalcaba diga tener las soluciones para la crisis, sin haberlas aplicado mientras estaba en el gobierno? ¿En serio? Entonces, cuando mi amigo Tiberio decía:

Los seguidores del PSOE cada vez me parecen más como las mujeres maltratadas que defienden a sus maridos. “Ahora ha cambiado”, “Es otro hombre”, “Me ha prometido que esta es la última vez”, “Es que el otro día llegó muy presionado por los mercados y…”

Si te ofendes, el problema no es lo que dice Tiberio. El problema eres tú. Porque al otro lado, los de la verdadera ideología neocon, los que no se avergüenzan, están preparándose para cuando ganen las próximas. Porque ellos no piden cuentas a sus líderes, ellos saben qué es una ideología y saben lo que es comprometerse con una, por retardada que sea. Y por eso las políticas de verdadera izquierda no tienen lugar en este país salvo a nivel local.

Gracias, comentarista en el muro de Tiberio, por dar un ejemplo tan claro de por qué la izquierda en este país sólo existe a nivel local y regional.

Mientras no estemos comprometidos, surge…

Mientras no estemos comprometidos, surgen dudas y existe la posibilidad de volver atrás, y siempre hay ineficacia. En relación con todos los plenos de ineficacia (y de creatividad) hay una verdad elemental, cuya ignorancia mata innumerables planes e ideas espléndidas: en el momento en que asumimos un compromiso de manera definitiva, la divina providencia se pone también en movimiento.
Todo tipo de cosas ocurren para ayudarnos, que en otras circunstancias jamás habrían ocurrido. Todo un fluir de acontecimientos, situaciones y decisiones crean a nuestro favor todo tipo de incidentes, encuentros y ayuda material, que nunca hubiéramos soñado encontrar en nuestro camino.
Cualquier cosa que puedas hacer o soñar, puedes empezarla. El valor encierra en sí mismo genio, fuerza y magia.

Goethe, formulando la Cojonudología antes de que existiera