Libertad según para qué.

En Facebook, una conversación sobre aborto toma los rumbos que cabe imaginar a lo largo de más de 400 comentarios, y no se deja un tópico sin tocar. Lo normal. 

Entonces interviene mi amigo Jesús Landart, que es un tipo brillante y plantea esto:

Aquí es evidentísimo que todo el debate puede resumirse en contestar a una pregunta muy escueta: ¿Es una persona un feto? Responder a esta pregunta lo es todo. Personalmente me pasma la facilidad con la que mucha gente encuentra la respuesta. A mi me cuesta muchísimo. Llevo media vida pensando en ello, y aún no he encontrado la respuesta. Debe ser que copié en el test de CI. Lo más cercano a una respuesta que me satisfaga es la existencia de actividad cerebral. Si no la hay, yo veo claro que “no hay nadie ahí”. ¿Pero si la hay?

Este debate sobre la actividad cerebral viene a cuento, entre otras cosas, de los plazos que la ley prevé para permitir abortar y demás. Sin embargo, la actividad cerebral o la capacidad de sentir no te convierten en persona. Mira a la ministra de Trabajo. Yo discrepo con Jesús, por mal que me sepa, porque la pregunta clave no es esa. Creo que es la siguiente.

La pregunta es, ¿por qué una mujer no tiene derecho a decidir acerca de algo que pasa en su propio cuerpo? Así de claro.

Si a Jesús le dijeran: “Jesús, vamos a implantar en tu organismo otro organismo que crecerá en él, y será un proceso doloroso, agotador, y además durante la intervención para extraerlo correrás un riesgo considerable”, nadie, empezando por gente que se considera antiabortista, considerará que no tienes derecho a negarse. Es su cuerpo, joder, ¿cómo no va a tener derecho a decidir qué pasa con él y en él?

Pero una mujer se queda embarazada de repente ya no tiene derechos sobre su propio cuerpo. Y la diferencia es que en el caso que le planteo a Jesús, él es un señor con toda la barba. Y se trata nada más que de eso.

A lo que Jesús, lúcidamente, contesta:

De hecho, yo estoy de acuerdo en todo lo que decís y veo meridianamente claro el derecho de las mujeres sin ninguna duda. La cuestión es poder afirmar que no hay más derechos ahí dentro, incluso en un nasciturus, como dicen los letrados, casi a término.

Pero antes de que yo pudiera contestar, le contestó Esther con el argumento que habría hecho yo, y que ella formula muy bien por lo que la cito a ella:

Pero es como el caso del tipo que necesita el hígado, pero peor, porque el necesitado de trasplante SÍ es una persona con todos sus derechos. Y aún así, nadie se cuestiona que tenga ninguno para exigirle a nadie que le dé medio hígado. Y lo mismo pretenden que pueda exigírselo un feto a su madre.

Exacto. Nadie puede obligarte a donar un órgano, por más que la otra persona lo necesite, porque se entiende que tu derecho a decidir qué pasa con tu cuerpo precede al derecho de cualquier otra persona, incluso si es el derecho a la vida. Si yo decido que no quiero donar médula, tengo ese derecho aunque el otro se muera. Y no se discute.

Que sí, que como hay bebés implicados lo perdemos todo de vista porque los bebés son algo brillante, maravilloso y lo más normal es querer protegerles a toda costa. Yo soy padre y lo sé. Mirad:

Mi hija, enseñando lo que es ser una intelectual.
Mi hija, enseñando lo que es ser una intelectual.

La cuestión aquí es que, si el derecho a decidir sobre tu cuerpo es sagrado e incuestionable para un tío, también debe serlo para una mujer. Y recordemos también que defender el derecho de las mujeres a decidir sobre si quieren seguir un embarazo o no implica obligar a nadie a abortar, ni implica que quien quiera seguir adelante con un embarazo no deba tener todas las garantías de que va a poder hacerlo. Eso es retórica antiabortista de tarados.

Qué bien me ha sentado esto, hacía tiempo ya.

 

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La gente debe saber lo bien que la gobierno. ¿Y cómo puede saberlo si nosotros no se lo decimos? – Duque Leto Atreides.

A menudo los profesionales libres olvidamos que no hay nada malo en explicar lo buenos que somos en nuestro trabajo y lo mucho que podemos ayudar. Aunque el boca a oreja sea la mejor herramienta, debemos recordar que nosotros debemos ser nuestros principales portavoces y vendedores.

Más lecciones de democracia de Twitter

Ahora que ya ha pasado un montón de tiempo (en términos de Twitter y tal, claro), voy a opinar sobre lo que ha pasado con las declaraciones de Fernando Trueba. No con las declaraciones en sí, porque son irrelevantes, sino con lo que vino después.

Mirad el rostro del enemigo. Foto de Txema Rodríguez (pincha para ver la web)
Mirad el rostro del enemigo. Foto de Txema Rodríguez (pincha para ver la web)

Trueba ha dicho que tiene 58 años y está hasta los huevos de que existan James Bond, Spiderman y héroes así. Y que el cine está tomado por la imbecilidad. Y que a él lo que le gustan son las comedias como las que hace él. Normal, claro, por eso las hace.

Ahora viene la reacción, que ha sido (por lo que he visto en Twitter) bastante vitriólica. Pero mucho. Cientos y cientos de miles de tweets rabiosos echando espumarajos porque un tipo ha dado su opinión. Me apena ver a amigos míos cacareando con la masa, pero tampoco me hago ilusiones sobre lo que nos gusta a todos un buen linchamiento.

Yo creo que la de Trueba es una opinión errónea y absurda, pero lo que me fascina el nivel de agresividad de la gente, como si Trueba les estuviera hablando directamente a ellos. O como si las productoras de Hollywood fueran a prestarle atención y dejar de hacer la próxima secuela de lo que sea. Lo entiendo, élites intelectuales de Twitter, a veces es difícil saber a quién está hablando, pero aún así. Hala, ya he hecho el chiste de bizcos, ¿soy una twitstar ya? Ah no, que no he mencionado el Samsung Jandemorer y tal. No estoy al día.

Twitter es un sitio donde a la peña se le llena la boca hablando de democracia y cosas similares, pero donde el que alguien exprese una opinión contraria a la tuya sólo merece que le insultes, le desees la muerte, te burles de su producción cinematográfica, y de la madre que lo parió. O le llames bizco. Todo porque ha dicho que Spiderman o James Bond le parecen una imbecilidad. EL DRAMA.

Mi compadre Otis B. Driftwood, que es un ejemplo de mesura, explica su pose de un modo razonable (copio y pego varios tweets, porque Twitter no vale para tener una conversación, ni los que estamos ahí queremos tener una, igualmente):

A mí me parece de puta madre que no le gusten ciertos personajes. ¿Pero es necesario decir que son gilipollas? ¿O sólo vamos a criticar a Pérez Reverte el postureo? No sé, igual soy yo, a mí no me gustan películas del tipo Crepúsculo (por ejemplo) y no se me ocurre despreciarlas.

Sin embargo, no estoy de acuerdo. Aparte, no sé a qué se refiere con Pérez-Reverte, pero eso da igual.

Para él es necesario decir que son gilipollas, porque esa y no otra es su opinión. Y si en vez de decir que son películas gilipollas dice que son películas livianas de poca profundidad entonces está mintiendo. Está censurando su propia opinión para que la tontocracia de Internet no le desuelle. Eso sí que es terrible, y no que un señor exprese libremente su propia opinión.

A mi me gusta mucho mucho el cine de acción, el cine fantástico, y soy un fan irredento de James Bond. No puedo, sin embargo, concebir el irritarme porque un señor exprese que a él esas cosas le parecen una gilipollez. Es su opinión. No pasa nada. ¿O es que resulta que la libertad de expresión sólo está bien para los que opinan como nosotros? 

Para el típico nerd con presencia en Internet, así es, parece. Por supuesto, en todo hay honrosas excepciones.

Si de verdad te crees lo que predicas, entonces las únicas reacciones democráticas posibles ante una afirmación como la que hace Trueba son:

  1. Asentir, encogerse de hombros ante una opinión diferente a la tuya, y aceptar alegremente que hay gente con gustos diferentes a los tuyos sin que tu autoestima sufra por ello.
  2. Si le tienes delante y te interesa de verdad, pedirle que te explique por qué opina eso. A continuación, aplicar el punto 1.

Llevo mucho tiempo diciendo que, a pesar de mis hobbies, los frikis me parecen profundamente pesados porque es un colectivo que, ahora que está empezando a marcar tendencias, ha visto disparados sus niveles de narcisismo (qué pesado soy, ¿eh?) hasta niveles insufribles. Particularmente uno de los dos sexos, pero eso es pan para otra tostada. Con lo de marcar tendencia en realidad lo que ha pasado es que las grandes corporaciones del entretenimiento se han dado cuenta de que la mayoría de los frikis son gente muy dispuesta a gastar dinero en polladas que, a menudo, tienen una calidad ínfima, en tanto que salga su muñeco / personaje de vídeojuego / cómic / lo que sea favorito, y que sí, luego mucho llorar por Internet pero a la siguiente secuela van igualmente. Que se lo digan a George Lucas. O a los que están haciendo la precuela de Watchmen.

Ahora el colectivo friki se cree con el derecho de erigirse en censores y en jueces, dispuestos a descargar su inútil e impotente rabia sobre alguien que se atreva a decir que sus iconos son, en muchos casos, una gilipollez. Porque lo son. Son gilipolleces que nos encantan, pero vamos a ser serios.

E igual que nosotros no tenemos por qué defender ni justificar que nos gusten las pelis de acción o de súperheroes o de cualquier tipo, Trueba no tiene por qué defender ni justificar que a él le parezcan gilipolleces. Es una opinión, y ya.

Me pregunto qué clase de autoestima es necesario tener para que la opinión de un director que tiene cero impacto sobre tu vida en modo alguno y cuyas películas probablemente no ves, de todos modos, te provoque una reacción así. Aquí hay tema para otro post.

Visto en Facebook. Ah, la ironía.
Visto en Facebook. Ah, la ironía.

Los demócratas dando lecciones

Hugo Chávez ha muerto. Las reacciones no se han hecho esperar, tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales. Y eran las reacciones que cabía esperar. Las reacciones de un país que es políticamente analfabeto (yo también lo soy,  por más que trato de remediarlo), y de una mezcla entre ese buenismo tonto del culo que aquí pasa por ser medio progre y “de izquierdas” (pero socialista sin marxismo, oiga), y por el otro lado del fachería cavernario más genuinamente español.

Lo de Chávez está claro, claro. Un tío que gobierna mediante elecciones un país es un dictador, tras conseguir que la UNESCO declare Venezuela territorio libre de analfabetismo y otras minucias como devolver al estado el control de su riqueza, reducir la pobreza un 44% (o sea, 5 millones de pobres menos en 13 años). Y se le acusa de dictador comunista (como si eso fuera satánico) aunque en su país hay propiedad privada, empresas y tal. Y menudos pepinos de empresas.

Aquí si un fiscal dice que una consulta popular está dentro de la ley (aunque matice él está en desacuerdo con el objeto de esa consulta) se le destituye en 24 horas. Porque la libertad de expresión es de rojazos, y los rojos son el mal, todos lo saben. Con los neocon va todo mucho mejor. Mira Madrid y Valencia, qué ejemplazos de buena gestión, ¿eh?

Tenemos como jefe del estado al sucesor elegido a dedo por el dictador previo, de modo vitalicio, como figura inviolable y no sujeta a responsabilidad, y a todos los descendientes del régimen saqueando el país. Pero eso sí, tenemos clarísimo lo que es una democracia. Claro que sí. Democracia es tener a un rey elegido por derecho divino y a los hijos de los gobernantes de la dictadura metiendo mano en la caja. Para dar lecciones de democracia estamos aquí, con la tontocracia de las redes sociales españolas. Y así nos va. No sabemos lo que es ser de izquierda (porque el PSOE no lo ha sido en la reputa vida), no sabemos lo que es democracia, y no sabemos nada. Pero si el grupo PRISA dice que Chávez desayunaba críos, nos parece bien. Porque a nosotros lo que nos parece bien es que a los críos se los folle el señor cura.

Y claro, esto que critico no es que sea una opinión de paleta con palillo en la boca tomando el carajillo acodado en la barra. Esto es una opinión de un tío que tiene estudios superiores, es una persona inteligente y que me consta que es un buen tío. Una buena imagen, en suma, de lo que podría ser un votante medio progresista medio de izquierdas en este país.

Estoy de acuerdo a medias, con algunas cosas. Como siempre no todo es blanco o negro. Pero ahora no tengo tiempo de extenderme. Lo mismo de satanizar, hay que tener cuidado con la gente populista, y Hugo Chávez era muy populista, y tenía su lado oscuro, que también hay que poner en su lugar. Y sí, era elegido democráticamente, pero manipuló todo lo que pudo y necesitó, para salir elegido, vale, no es una dictadura y nunca me ha gustado llamarlo dictador, pero no se puede decir que sea una democracia como debería ser. Y acalla con mano de hierro las voces discordantes, acaparando medios de comunicación, no sé si eso es muy democrático. Venezuela tiene muchos problemas como la delincuencia, etc. como cualquier otro país, desde luego. Pero la ausencia de libertades me parece grave, en Venezuela y en cualquier otro país. Y libertades incluso para los que no piensan como yo. Y eso es muy criticable para Hugo Chávez. Y eso no quiere decir que no hiciera cosas buenas.

Joder, qué cosas. Hugo Chávez es un populista, no como… no sé, Rita Barberá en Valencia. Un poner. Además, claro, es populista porque los pobres lo preferían, y los medios privados y la clase alta le detestaba. Por tanto debe ser malo, porque si los pobres lo prefieren es populista. Y eso lo dice un ciudadano del país donde Jesús Gil llegó a la política. O Joan Laporta. O Anglada. Claro que sí.

Dices que manipuló y no sé qué, lo cual tiene un par de huevos cuando ningún organismo internacional ha encontrado nada que objetar al proceso electoral, y de hecho ha perdido consultas electorales. Pero claro, como EEUU dice que es un dictador (y ellos de poner en el gobierno dictadores latinos saben mucho), debe ser verdad. Y claro, aquí en España no se manipulan las elecciones. Ni hay tamayazos. Ni en Galicia votan los muertos del extranjero. No no no no.

Acalla los medios con una mano de hierro tal, que cada puta mañana todas las cadenas de TV salvo la pública emitían las críticas que les salían de la polla, tenían libre acceso a Internet, y no iban a la cárcel. Aquí como somos unos demócratas, pasan cosas como lo del fiscal en jefe de Cataluña. Porque nosotros sí sabemos lo que es democracia. Claaaaaro. Y Telemadrid es un modelo de imparcialidad. Menos mal que vives allí.

Y Venezuela tiene muchos problemas porque es que los pobres de los países pobres dan mucho asco. No como aquí, que todo el mundo sabe que el delito bueno no es el que se comete para comer, sino para meter 39 millones de euros en Suiza.

Y este comentario es, en suma, el por qué este país da asco. Y por qué no saldremos del hoyo en la reputa vida. Porque somos putas y ponemos la cama, y mientras nuestra democracia es violada y saqueada, pretendemos, desde nuestra enorme ignorancia, dar lecciones al resto. No tenéis por qué creerme. Preguntad a algún venezolano que conozcáis, mejor, preguntad a varios. Y mirad si las respuestas varían en función de la clase social del que contesta. Luego dicen que la lucha de clases es un término obsoleto. Claro que sí.

Scott Adams es un cerdo machista 2: Electric Bugaloo

I. El drama.

Scott Adams, creador de Dilbert, comenzó una especie de controversia feminista, al escribir:

Now consider human males… Powerful men have been behaving badly, e.g. tweeting, raping, cheating… The current view of such things is that the men are to blame for their own bad behavior. That seems right. Obviously we shouldn’t blame the victims….

The part that interests me is that society is organized in such a way that the natural instincts of men are shameful and criminal while the natural instincts of women are mostly legal and acceptable…  Whose fault is that? Do you blame the baby who didn’t ask to be born male? Or do you blame the society that brought him into the world, all round-pegged and turgid, and said, “Here’s your square hole”?

Este es Scott Adams, aparentemente escribiendo el nada original argumento de “los hombres están oprimidos en una sociedad controlada por mujeres”.  Los hombres, de modo natural estarían violando todo lo que se mueve y llevando cascos con cuernos, ¿no? Pero el mundo ya no es así y eso es culpa de las mujeres. Tienen todo el poder e impiden que los hombres actúen según los instintos de su pene.

¿Qué hacen las personas que están en contra de esa idea? Darle la razón.

Esta es la prototípica respuesta “feminista” /petición de censura, en Change.org:

Scott Adams, ha escrito un blog insinuando que el acto de un hombre violando a una mujer es un instinto natural y que la sociedad es culpable de ello, no el hombre que ha cometido la violación.

Que no es lo que el dijo, pero vale, lo que sea.

II. Escribes pero no sabes leer.

Empecemos con Jezebel, quienes, a pesar de tener la superioridad moral y tener empleada a gente que cobra por escribir sobre este tipo de cosas, la joden del todo. Si alguna vez queréis conseguir mejor comprensión o acercar posturas, no hagáis nunca nada parecido a lo que hace la chica de Jezebel.

La respuesta de Jezebel es típica del modo en que los americanos (y la mayoría de gente en Internet) discuten acerca de política y teoría social: falacia del espantapájaros y argumento de autoridad. Es obvio que ella encuentra el post de Adams ofensivo, y acepto que ella quiere que el mundo sea un sitio mejor, pero es que ningún momento hace el menor intento de argumentar por qué lo encuentra ofensivo. Tras citar el texto de Adams escribe:

Uau. Tratas de hacer que tu argumento caiga en la categoría de “teoría de género” mientras afirmas que los chicos están diseñados para ser violadores y mejor nos vamos acostumbrando… No puedo decir qué significa realmente.

Y nada más. Hay más palabras, ciertamente, pero ninguna refuta el argumento de Adams, son sólo ataques ad hominem para engordar el texto. “Es un cabrón por pensar eso.” Estoy seguro de que tus lectoras habituales (¿serían lectoros y lectoras? ¿lector@s? ¿lectorxs? la irrelevancia de los detalles me impide concentrarme), estarán muy de acuerdo, pero para los demás que somos espesos, ¿puedes explicarnos por qué está equivocado, exactamente?

Esto me lleva a pensar que ella no sabe realmente por qué está equivocado, sólo siente que lo está. Y para que nadie se de cuenta de que no está argumentando nada en realidad, ofrece falacias como que “está justificando la violación” para poder acabar con “Ya se ha dicho bastante.”

Este es el problema: Adams no es el único que piensa que las mujeres están arruinando nuestra cultura y que los hombres estamos siendo castrados. Si la meta de Jezebel es simplemente insultarle pues vale, pero es muy aburrido. Pero si su meta es proponer una visión de igualdad social, ha conseguido lo contrario. Lo único que ha hecho es tratar de intimidarle e insultarle. “¡Eres un capullo, acéptalo!¡Te he dicho que lo aceptes!” Pero eso es justamente el poder del que él se queja.  De modo que no sólo no has convencido a Adams (ni a nadie) de que lo que dice está equivocado, le confirmas que tiene razón acerca de vosotras.

Feminazismo
Ambos bandos son igualmente culpables.

III. Sólo sabes predicar a conversos.

Salon pretendía ofrecer una respuesta razonada. Tres párrafos de relleno, y en el cuarto empieza:

Hay 2 importantes refutaciones que hacer aquí.

Al fin, comienza, por favor:

Primero y ante todo: gracias por todos los chistes sobre el casual Friday, pero Scott Adams suena como que se le ha ido la cabeza.

Hmm, interesante e inesperado. ¿Y segundo?

Segundo, como un colega señaló recientemente, ¿recuerdan el viejo argumento machista de que las mujeres no estaban cualificadas para posiciones de poder porque sus hormonas femeninas las harían actuar de manera loca y emocional? Ya no oímos eso con frecuencia, ¿verdad?

Adams, por contraste, representa una versión diferente (extremadamente estúpida) y extrema de la línea de pensamiento sexista. Y a su manera torpe. articula algo que todos hemos oído muchas veces en nuestra vida, que es que los chicos serán chicos. Si se los dejara solos, los hombres aparentemente se dedicarían a violar y saquear todo el día, con pausas ocasionales para hacer barbacoas o ver la ESPN. Simplemente son hombres, y maldita sea esta cosa llamada civilización que se sigue interponiendo.

Eso no es una refutación, es un sofisma y no es divertido. Ella dice “no todos los hombres son violadores.” De nuevo, nadie va a estar en desacuerdo; pero una reelaboración más interesante del argumento de Adams sería si la civilización es el único factor que evita que los humanos caigan n la anarquía más violenta. Una vez se posara el polvo y la civilización desapareciera, ¿habría más violaciones y asesinatos, o menos?  Esa sería una pregunta interesante, una que atacaría muchos temas clave, como la lucha entre justicia y pobreza.

En vez de tener esa discusión, Salon simplemente afirma como un axioma, que Adams es un lunático.

De hecho ese, de un modo mal articulado es el punto clave de Adams. ¿Por qué tiene él que justificar y clarificar y explicar y detallar pero Jezebel y Salon pueden limitarse a declarar de modo axiomático que se equivoca?  ¿Porque controlan la sociedad?

Jezebel y Salon han fallado completamente en convencer a cualquiera que no estuviera ya convencido de que Adams se equivoca; y han reforzado a Adams et al en su creencia de que las mujeres dirigen la cultura. Si quieres contestarme que no es la misión de Jezebel y Salon el cambiar cómo piensa la gente, vale, ¿pero entonces para qué demonios lee la gente esas revistas online?

Imagino además que es innecesario señalar que la única razón por la que alguien está ofendida con Scott Adams es porque es Scott Adams el famoso autor de cómic, y no Scott Adams, dependiente en Media Markt.

IV. A él le engañan como a todos.

¿Qué hay de malo con lo que ha dicho Adams?  ¿Qué argumento podría convencerle de que se equivoca, o ayudarle al menos a expresar parte de esa ira?

Adams parece creer que los hombres son sexualmente agresivos de modo natural, y que las mujeres / la sociedad limitan sus impulsos. Cuánto daño ha hecho Freud. Y esto es lo que Jezebel no entiende: él no cree esto. El desearía esto.

Y cuando él dice que la sociedad es una “prisión” para los impulsos naturales de penetrar a mujeres al azar como en los días de las cavernas, él no se queja realmente de esta prisión. Esto es lo que él querría. Él querría que fuese verdad que la sociedad le impide mojar con la frecuencia que desearía.

Porque si eso fuera verdad, no sería su propia incapacidad de ligar con tías lo que le limita. “Me gustaría poder simplemente acercarme a alguna chica en un bar y llevarla a casa y tirármela” piensa, “pero la sociedad no me deja.” ¿En serio?  Tío, tienes que cambiar de bares.

No ser capaz de ligar con chicas de modo fácil y fluido puede ser enloquecedoramente destructivo para muchos hombres, y es algo que el éxito en otras facetas de tu vida no mitiga. Oímos mucho que los medios crean expectativas irreales sobre el aspecto de las mujeres y demás cosas, pero la contra es que algunos hombres no pueden entender por qué todo el mundo parece poder ligar de forma fácil, divertida, mientras ellos se quedan hirviendo de rabia en una esquina. Enfrentados con esto, tienen 2 opciones: soy inadecuado y no sirvo, o Matrix está contra mí. Los hombres que no quieren suicidarse eligen b.

Por favor, daros cuenta con mucho cuidado, repetidamente, que no he dicho “follar.” La clave no es el acto sexual, es el convencer a alguien de que tenga sexo contigo. Eso, y no el sexo en sí, es la medida de tu valía como hombre. Tu valía ha de ser determinada por otro, de manera externa. Si ella cree que eres válido y además no te conoce, entonces es que eres válido. La parte del sexo es divertida y mejor contra una pared, pero irrelevante.

Hay tíos que se cepillan a tres docenas de mujeres y aún creen que no sabe o pueden ligar porque tienen una explicación para cada una de por qué esa no contaba: estaba borracha, quería vengarse de su ex, quería darle celos al que le gusta…

Fijaros: Adams es un dibujante de cómic de fama mundial… y no es suficiente. Tampoco basta el hecho de que ha convencido al menos a una mujer (su esposa) de que se acueste con él (“ella no cuenta, me quiere”). ¿Por qué? Porque no ha permitido que sus éxitos legítimos le definan (“yo nosoy eso” – que es por lo que además se reinventa como bloguero), y está atrapado en la identidad de un friki informático de antes de ser famoso, que trata de encontrar una escala para su valía personal a los ojos de gente que no le conoce.

Adams no se da cuenta de que ese mundo controlado por mujeres que le niegan su satisfacción y realización, no existe; y que él crea que existe vuelve locas a algunas mujeres, y hombres. Pero él necesita creer que las cosas son así, o todo está perdido.

Estoy seguro de que tiene muchos cómics colgados de la pared de su estudio. Debería reemplazar uno de ellos con un post-it amarillo grande en el que debería escribir estas 6 palabras: te estás engañando a ti mismo.

Scott Adams es un cerdo machista y te odia y la sociedad te odia también.

Scott Adams
Desde luego, es un comic autobiográfico.

Scott Adams está muy cabreado. Contigo.

I. Scott Adams te odia.

Además de haber creado a Dilbert, Adams tiene blog. Un sitio donde él cuenta lo que le pasa por la cabeza y que no tiene que ver con el cómic.

Adams escribió una entrada llamada “Estacas y agujeros (Pegs and Holes)”, con la que ha cabreado a toda la gente equivocada. O sea, ha cabreado a toda la gente correcta al mismo tiempo. La entrada reflexiona acerca de por qué “… hombres poderosos se han estado portando mal, e.g. tweeteando, violando, engañando a sus mujeres, y siendo ofensivos con todo el mundo.” Estos hombres incluirían a Weiner, Strauss-Kahn, Schwarzenneger y muchos muchos otros que no voy a explicar aquí, que para eso está Google. En realidad, lo mejor es que leáis la entrada los que podáis leer en inglés.

Adams dice:

La parte que me interesa es que la sociedad se ha organizado de tal modo que los instintos naturales del hombre son vergonzosos y criminales mientras que los instintos femeninos naturales son fundamentalmente legales y aceptables.

¿Veis esto que he puesto en cursiva y he destacado como una cita? Esto es la tesis de Scott, lo que Scott piensa, y de lo que él quiere hablar.

Este es también el punto donde las escritoras de Jezebel, Salon, Change.org, y la mayoría de los que comentaron esa entrada de Adamas se equivocan del todo. Cogieron la primera frase que cité (“Hombres poderosos…”), y la casaron con el otro extracto que he citado, a pesar de que en la entrada original hay otras 5 frases entre una cosa y otra.

De ninguna manera Scott afirma que el instinto natural del hombre incluye la violación o la infidelidad. Si leíste la entrada antes de que yo dijera esto y sacaste esta conclusión, lo siento por ti, pero tienes que repetir curso. No sabes leer.

La escritora de Jezebel Irin Carmon trata de defender aquí precisamente esa indefendible conclusión (indefendible semántica y gramaticalmente):

Dejando a un lado por un momento la equivalencia implícita de esa “lista de la compra” (romper tus votos matrimoniales contra violar a alguien), esto es una horrible perversión del determinismo biológico. Según esa lectura, la presunta mayoría de hombres que no violan, o son infieles, o tweetean son simplemente mejores controlando sus deseos innatos de violar a alguien, lo cual estoy dispuea apostar que no corresponde con la experiencia de la mayoría de no-violadores.

No hay equivalencia implícita. Irin la ha inferido ella. La lista de Adamas se refiere a escándalos sexuales que han sido titulares recientemente. La frase sobre los instintos naturales es el comienzo de un párrafo totalmente distinto. Mezclar ambas cosas requiere un sesgo y/o una determinación. Tienes que querer que eso sea lo que él está diciendo y ahora explico por qué.

II. La sociedad también te odia.

Adams tiene razón en que la sociedad limita y criminaliza los impulsos naturales del hombre. Donde Adams comete un error es al omitir que no sólo le pasa a los hombres. La sociedad le hace lo mismo a las mujeres, también [1]. La sociedad está, absoluta, positiva e irrefutablemente, sin discusión ni posible contra-argumento “organizada de tal modo que los impulsos naturales de hombres [¡y mujeres!] son vergonzosos y criminales”. Y era y sigue siendo aún peor para las mujeres. La monogamia no es un instinto natural, el matrimonio no es un instinto natural, aguantarte las ganas de mear hasta que puedes llegar a una habitación especialmente equipada al efecto no es natural, para ninguno de los dos sexos. Es algo impuesto por el orden social. Aquí es donde la equivalencia implícita de la chica de Jezebel se va al peo.

Esto nos lleva al siguiente aspecto. Engañar a tu pareja no puede, por definición, ser un instinto. La poligamia quizá. Pero engañar a tu pareja implica romper una serie de reglas y contratos sociales, que implican la existencia de un orden social. Engañar no puede ser un instinto natural porque aquello a lo que engañas (las reglas sociales) no es algo natural.

Las explicaciones subsiguientes de Adams no fueron buenas (aparte de que montó varias cuentas títere para darse la razón a sí mismo e insultar a sus oponentes y tal), y aquí es donde la historia se pone interesante. Scott Adams se cabreó y escribió esto (paso de traducirlo):

To that end, I would like to invite some experts to render their opinions of my sanity, based on my interviews with my detractors, below. Any of the following professionals would qualify:

Judge
Lawyer
Debate coach/teacher
Logic professor
Psychologist (professional)
Scientist

Él no escribe esto para filtrar las respuestas sólo a hombres, gente mayor, o gente rica. Simplemente quiere oír opiniones de gente que hace, analiza e interpreta argumentos de manera profesional. Está pidiendo la opinión de personas “pensadoras profesionalmente.” Gente que sabe distinguir una implicación hecha por el autor de una inferencia sacada por el lector. Gente que sabe alejarse de sus propios sesgos y ver todos los lados de una discusión

¿Sabes a quién no quiere escuchar? A programadores, profesores, académicos, sociólogos, físicos, arquitectos, jugadores de fútbol americano, y blogueros. Sobre todo de blogueros. (Que conste, yo soy psicólogo profesional, así que cumplo uno de sus criterios ;)). Él quería escuchar a gente que pudiera esta en desacuerdo de manera razonada con la idea central de su entrada, y no dedicarse al fisking, que es cuando te dedicas a analizar frases que son claramente humorísticas y no estaban ahí para tomarse en serio, no forman parte de la idea central.

Sin embargo, los no invitados no cogieron la idea, de modo que  Adams posteó un muy sarcástico test de comprensión lectora para la gente de los comentarios.

¿Por qué hace esto?

III. Vamos a hacerlo como los griegos.

El problema de Adams es que quería una discusión socrática. Comienzas con una sola idea y la exploras sistemáticamente en todas sus dimensiones, implicaciones, y paradojas explícitas. Esto es lo que hizo es post original, y en la mayoría de ellos, de hecho. Estamos echando un rao en el agora y él suelta una idea, le damos unas patadas, cacharreamos, jugamos con ella, vemos qué puede y qué no puede hacer por nosotros. Adamas quiere que nos centremos en la idea.

Lo que el resto quería tener era una discusión talmúdica (soy muy generoso aquí, porque lo que sucede en su blog y en la mayoría de blogs está por debajo del nivel de una tertulia de bar.) Querían examinar sus palabras, sus frases, concentrarse en el texto. Lo que yo estoy haciendo ahora es esto último. Lo que haré en la nota a pie de página al final es lo primero. Aprende la diferencia, ámala, úsala para el bien.

Lo que es frustrante de tantos blogueros y comentaristas (ídem en Twitter con los idiotas que no se dan cuenta de que @masaenfurecida es una parodia, o en FB, o lo que sea) es que quieren tener una discusión talmúdica en lo que claramente quiere ser una discusión socrática. Quieren atacar las palabras como si el autor las hubiera escogido deliberadamente durante semanas. Quieren discutir sobre gramática, elección de palabras. Se tomamn literalmente obvias generalizaciones y simplificaciones, metáforas e hipérboles. Adams está harto justamente de la clase de gente que trata de construir su entrada para que signifique lo que ellos quiera, y no su significado razonable. Quiere recalibrar su propia cordura con gente que tiene que leer, escribir, comprender y argumentar profesionalmente, y de manera razonable y educada.

Quizá haya escrito provocativamente, o le haya salido torpe. Nos pasa a todos. Nada de eso tiene que ver con la idea que propone. Somos todos gente razonable. Somos todos adultos razonables. Dedícate a la idea, el aspecto principal, la tesis. Enfócate en la construcción del argumento en vez de en su estilo.

Y si no puedes, o no lo entiendes, simplemente deja un comentario diciendo algo como ““Hey, Scott, ¿estás implicando que todos los hombres quieren violar a una mujer?” Seguro que él o algún otro estarán encantados de aclararlo.

Más en breve. Esto no se ha acabado.
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[1] Creo que la tesis de Adams es errónea. Primero asume el cliché de que la mujeres quieren monogamia y estabilidad y que los hombres naturalmente quieren ser sexualmente agresivos. La evidencia antropológica sugiere que todos tendemos a la poligamia. Pero esto es casi irrelevante porque en segundo lugar, y más importante, hay muchas capas de socialización encima de nuestros instintos. Nuestra sociedad está organizada pensando en la estabilidad, en una sociedad que sobreviva en el futuro, lo cual necesaria y quizá injustamente la sesga a favor del status quo (i.e. el progreso social siempre es jodido). El status quo reprimea todos, mujeres, hombres y niños. Porque la estabilidad individual es menos importante que la estabilidad del conjunto.

Pero a pesar de lo que parezca, lo cierto es que al mismo tiempo que la sociedad reprimer muchos instintos naturales, también les da una salida por otro lado. Hace poco empecé con Foucault, y este hablaba de heterotopías, lugares en esta sociedad donde se pueden romper las normas (esto es sólo un tipo de heterotopía, hay otros, el concepto es bastante profundo). La conclusión de Adams no tiene en cuenta la existencia de todas estas heterotopías que existen para ambos sexos. En un extremo tenemos los burdeles, las casas de baños, los clubes swingers, los sitios de dogging, y el porno. Pero a un nivel más cotidiano están los vestuarios, los bares de deporte, y sitios así. Estos lugares sirven al propósito de hacer cosas que normalmente no están permitidas. Y las hay para todo el mundo, bares de ambiente para los gays, mazmorras BDSM, lo que se quiera.

Una carta abierta a los teólogos, y a mis amigos católicos, creo

 

 

Andre Leonard
La voluntad de Dios es desconocida, pero os contaré lo que quiere, porque yo lo sé. En mi placa pone "Obispo."

 

Este es un post sobre narcisismo, aunque quizá no lo parezca. Pero a veces, te lo dan hecho.

Las recientes declaraciones de un capitoste de la iglesia católica belga sobre cómo el SIDA es una forma de justicia contra los que violan las leyes católicas del amor me han hecho pensar sobre el tema de cómo el narcisismo de nuestra sociedad se manifiesta en casos como el de este hombre. Mientras él denuncia los crímenes contra el amor, la iglesia belga ha recibido más de 500 denuncias por pederastia recientemente.

O el de Díaz-Ferrán, empresario incompetente (y que no paga salarios) y líder de la CEOE, que ahora dice que la solución a la crisis es trabajar más y ganar menos, a pesar de que su trayectoria empresarial muestra que es incompetente para cualquier clase de análisis sobre economía o gestión empresarial. Por qué alguien habría de hacerle caso en nada es un misterio.

O el de Mario Conde, que impartiendo cursos en la Universidad de la Mística (no es broma), dijo que esto más que una crisis económica, es una crisis de valores. No olvidemos que es un delincuente convicto, un chorizo probado, y que nos está hablando de valores. Él. De valores. Quizá deberíamos pasarlo por alto, porque daba una conferencia en un lugar llamado Universidad de la Mística.

Por supuesto, todos nos hemos indignado mucho y hemos manifestado nuestro malestar regurgitando contenido ya escrito por otras personas, y dándole a “Me gusta” en Facebook, o RT en Twitter, y soltando los lugares comunes sobre el tema. Yo también lo he hecho. Me imagino que los católicos y defensores de la secta habrán hecho lo propio, pero eso no lo sé porque nadie lee las opiniones del otro bando si no es para la sátira. ¡Gracias, sesgo de confirmación!

Evidentemente, el 90% de los que nos hemos manifestado enérgica (y virtualmente) contra las declaraciones de este personaje no haremos nada real cuando el Papa llegue en un mes a Santiago, para sus rituales por el Xacobeo. O cuando venga el año que viene a Madrid*, donde el Opus está logrando que no se imparta educación sexual, para dar ellos sus programas de defensa de la familia frente a las hordas de ateos que obligamos a la gente a ser adúltera, divorciada y gay. Pero no se trata de hacer algo, se trata de que te vean. Más en unos párrafos.

Al hilo de las declaraciones del cura, escribí este posible mensaje a un teólogo en una lista de correo sobre pensamiento escéptico en la que estoy (levemente editado por mejor legibilidad):

“O sea, que eres teólogo. O sea, que dedicas tu vida al estudio de algo que, por la definición que tú mismo haces, no puede ser conocido por la mente humana. Con que todo lo que digas a ese respecto es, por defecto, fallido, incompleto, o directamente una gilipollez.

Las bases para esta definición de Dios que manejas son que otra gente (con pronunciados intereses materiales en la cuestión) te ha dicho que eso es así, y que lo has leído en una serie de libros muy viejos, escritos por un puñado de gente diferente, en épocas diferentes, traducidos una y otra vez con errores ya conocidos. Todo ello sin la menor verificación de nada, y plagados de errores demostrados (como que los judíos eran esclavos en Egipto), de profecías escritas siglos después de los hechos que profetizan, y cuyos autores, en ocasiones, dictaminan sobre la presunta (y recordemos, incognoscible) voluntad divina sobre temas como la vida sexual, en los que se supone que no deberían tener experiencia alguna ni conocimiento significativo.

Por último, como parte de las normas de tu “disciplina” de conocimiento, está el que creer en algo sin reflexionar sobre ello y sin buscar la menor evidencia es una virtud (fe), con lo que podemos deducir que tu capacidad de juicio moral es inexistente. Si tu Dios te ordenara cometer actos inenarrables los cometerías sin problema, siendo como son la voluntad divina. Vuestro cuento sobre Abraham es muy ilustrativo sobre vuestra capacidad de moral. Y de hecho, a lo largo de la historia, cosas inenarrables se han justificado como esa voluntad divina que, en primer lugar, no podíais conocer. Así mismo, muestras que no eres capaz de distinguir a una opinión cualificada de una sin cualificar, y que en vuestra disciplina de “conocimiento” todo vale, puesto que nada es falsable.

Entenderás que nadie con una mínima capacidad de razonamiento pueda tomar en serio lo que haces, ni las conclusiones que se desprenden de tu trabajo, porque de ello podría desprenderse cualquier conclusión. Lo que habéis hecho por miles de años no vale lo que una simple y básica demostración matemática.

Y el problema del mal seguís sin resolverlo”

¿Qué tiene que ver esto con el narcisismo del que tanto he hablado en este blog en los últimos tiempos? Todo. Tanto la primera parte como la segunda.

Algunas de estas cosas son más viejas que el polvo. Que la conducta de la jerarquía católica no se corresponde con su mensaje y doctrina es un hecho ancestral. Corruptos hablando de moral los ha habido siempre. Muchos incompetentes tienen soluciones fantásticas a los problemas, como talar los árboles de un bosque para evitar incendios forestales. Nada de esto es nuevo.

Lo que para mi modo de ver marca la diferencia es el hecho de que la sociedad acepta, de modo incuestionable, que estas opiniones son relevantes porque las dice quien las dice, independientemente de sus cualificaciones, experiencia, o acciones pasadas. La identidad de quien lo dice es lo único que cuenta.

No estoy argumentando que estas personas no tengan derecho a decir lo que deseen, por estúpido que sea. Si ese cura cree que el SIDA es justicia divina, debe poder decirlo (igual que los demás debemos tener derecho a burlarnos). Expresar desacuerdo o burla frente a una idea no es lo mismo que censurarlo, algo que es bueno recordar.

Estoy argumentando que hay algo profundamente jodido cuando lo único que nos importa es la plaquita con el nombre de quien lo dice, y no cuestionamos si esta persona está o no cualificada. ¿Y qué es eso que está jodido? Una creciente cultura de la identidad sobre la realidad, del estilo sobre la sustancia, de la que todos participamos porque todos queremos beneficiarnos de las reglas del juego, y al peo las consecuencias.

Hemos sustituido la acción real (manifestarnos, movernos socialmente, tomar acciones y medidas) por la manifestación virtual, en entornos donde sólo nos ven los afines, y donde podemos reforzar esa identidad sin miedo a que nos descubran. Hemos sustituido el denunciar ante un juez lo que pasa en nuestro entorno por limitarnos a mostrar nuestro apoyo a las causas que refuerzan nuestra identidad, sin tomar acción real. En la era donde tenemos más recursos para saber y actuar, menos hacemos salvo que eso nos permita mostrarnos ante el mundo como queremos. Y toleramos y seguimos el juego de otros porque esperamos que, cuando nos toque, nos permitan jugar a nosotros.

Esta “encuesta” determinó que si Belén Esteban se presentara a las elecciones obtendría 5 escaños en la cámara baja. Mucha gente se ha escandalizado oportunamente, y han fallado en ver la cuestión clave por un kilómetro.

Esa encuesta es un timo, es una muestra de 3200 personas sobre 45 millones de habitantes, y es la clase de encuesta donde probablemente muchos contestarían que sí que la votarían sólo por hacer la broma. El resultado de esta encuesta es irrelevante: la clave es que Telecinco considerara que había que encargarle a Sigma Dos hacer una encuesta sobre las posibilidades que una inútil cuya fama viene de haber sido montada por un torero tendría de obtener un escaño. El que esa encuesta haya sido pensada, aprobada y llevada a cabo es lo que nos debe hacer pensar.

Hace un par de años, mi amiga Deirdre estaba en una cena con nosotros, en una reunión de Mensa. Uno de los asistentes se puso muy enfermo, debido a una serie de condiciones médicas que ya tenía y no vienen al caso. Los servicios de emergencia se lo llevaron, y una de las asistentes empezó a decir que estaba muy preocupada, porque a ver si no iban a saber diagnosticar lo que tenía, y que ella tendría que haber ido con la ambulancia. Deirdre (ingenua) trató de calmarla porque, coño, Deirdre es enfermera. Ella sabe. Tiene los conocimientos necesarios para poder afirmar que probablemente los doctores tendrán capacidad de diagnosticar. Ella ha trabajado con pacientes. La otra persona no.

Tras un breve intercambio, la persona preocupada le espetó a Deirdre que si lo único que podía dar era una opinión cualificada, que no iba a ninguna parte. Deirdre se quedó que no le cabía una aguja por el ojete, como es normal. Pero claro, esa persona se había erigido como la persona cualificada en lo que al enfermo se refiere. Para ella no importaba la cualificación, experiencia (o falta de ella), sino que ella lo había dicho así. Eso es narcisismo: tratar de doblar la realidad para que se acomode a lo que dices que eres, y no a lo que haces. Y cuando no funciona, enfurecerse.

De modo que esa es la razón por la que estos tipejos pueden hacer esas declaraciones y ser tenidos en cuenta: porque quizá en el fondo todos pensamos que si no denunciamos que el Emperador va desnudo, no nos denunciarán a nosotros cuando tratemos de vender lo que no somos.

Nota del autor: Parece ser que el Papa ya ha visitado Valencia y el año que viene lo que visita es Madrid. No es que cambie mucho el contenido del post, pero Nilrem me lo hizo notar y un error es un error. Corregido queda.