Wikileaks (2)

The New York Times
Esto es Wikileaks, de verdad

1.  Wikileaks ha hecho a los medios aún más poderosos.
Lo más sorprendente en estos cables parece ser que los humanos a menudo escondemos nuestros sentimientos. Eso, y que los yanquis tenían cabezas nucleares en Holanda.

Merece la pena observar, sin embargo, que yo sé estas cosas no por haber leído Wikileaks, sino por haber leído la prensa. El NYT, El País, lo que sea. Wikileaks no ha hecho nada público. Hay demasiada información, miles de cables, el público no tiene una estrategia para analizar eso, ¿y si leemos algo que viola nuestros prejuicios? ¿Y si alguien lee algo malo sobre su partido político favorito? Por suerte, los medios saben lo que queremos leer. Mirad qué diferencia.

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Esto no es una diferencia trivial.  Cuando los medios informan de lo que dice Wikileaks, podemos dudar de los medios, pero Wikileaks se vuelve una autoridad. Si Wikileaks / El País dice “Rusia dice que el Reino Unido ha interferido en el caso Litvinenko,” que el Reino Unido ha interferido se convierte en un hecho, ese es el punto de partida. Pero quizá Rusia se equivoca, o está mintiendo, ¿y quién sabe si no mienten en Wikileaks? Se supone que tengo que confiar en Assange – ¿por qué?  ¿Los rubios son más honestos? (NO EN MI EXPERIENCIA PROFESIONAL)

Y una vez que lo sabes, no puedes desparenderlo. El periódico paquistaní The News sacó una historia diciendo que los documentos filtrados revelan que el gobierno hindú estaba apoyando en secreto a los islamistas en Pakistán y cometiendo atrocidades en Cachemira. No sé si esto es verdad o no; pero no es cierto que vino de Wikileaks.  “Bueno, quizá no vino de Wikileaks, pero es verdad de todos modos.”

2. Esta afirmación es completamente falsa: “Assange quiere exponer las mentiras y corrupción del gobierno de EE.UU.; y como consecuencia colateral la diplomacia será mucho más difícil.”

Assange no hace eso para exponer a nadie – ese es el daño colateral. Que esto obligue a las instituciones a cerrarse y comunicarse menos por no ser descubiertos – esa es la meta principal. Por eso a Assange no le importa si los cables son eróticos, pornográficos o reveladores, sólo importa que haya muchos, filtrándose despacio, para que la gente esté demasiado preocupada por lo que pone en un email como para trabajar. Su trabajo o es decirte qué hay en el camión, su trabajo es parar el tráfico de camiones. Si la gente sabe que sus secretos serán filtrados, serán más reluctantes a poner sus secretos en un camión. Finalmente, los camiones dejarán de circular. Cuando lo hagan, se les acaba el negocio.

¿Funcionará? Lo dudo: los seres humanos de hoy siguen asumiendo que pueden controlar cuándo y cómo otras personas les perciben, y por eso, a pesar de que hoy día todo el mundo tiene cámaras de foto y vídeo en el móvil seguimos viendo a gente sacándose los mocos, robando, maltratando a sospechosos o masturbándose en público. Es como si no supieran que les van a pillar.

Incluso si los funcionarios y diplomáticos tuvieran la disciplina de no usar el ordenador del trabajo para ligar con la mujer de otro embajador o cosas así, seguirían usando su ordenador para trabajo “ligero”, digamos (“Johnny, salgo para Kabul la semana que viene, asegúrate de que Jessica no me pone los cuernos.”)   Bonus: ahora Google (aka WikiCache) tiene esa información.

3.  Wikileaks no ha hecho más fácil filtrar documentos, ha hecho que sea  popular.

Siempre ha habido un mercado para los documentos filtrados — suponiendo que valiera la pena el riesgo. Lo que Assange ha hecho con Wikileaks, hasta ponerle un logo y una web y un frontman famoso, es convertir la ilegalidad en una marca. Sólo el chivato dedicado se arriesgaría a la cárcel por una filtración anónima. ¿Pero cómo tiene que molar para un narcisista en ciernes ser una filtración pseudoánónima para Wikileaks?  Menudo caché. Lo que se filtra se ha vuelto menos importante que ser el que lo filtra.

¿Acaso un narcisista le filtraría algo al Times?  Son parte del sistema, tío. Eso sería como filtrarle los emails de un senador a un congresista. ¿Cómo vas a pillar cacho haciendo eso?

El problema de hecho es Assange, no Wikileaks. Para mi es evidente que quería ser famoso, o un mártir. Este es un tío que está tan desesperadamente aferrado al secreto que tiene miles de móviles de prepago en múltiples pisos francos secretos, y que usa justo después de dar una entrevista a la CNN. Bien hecho, Jason Bourne.

Pero al hacerse a sí mismo y a su web tan importante como noticia como los contenidos que ha filtrado, inspira a otros a hacer lo mismo. Hacer aquello en lo que crees nunca es tan poderoso como hacer aquello que te hace popular.

Los WikiClones ya se están preparando, y será simplemente una cuestión de personal branding decidir si filtras tu foto a la CNN via Progreleaks o Fachaleaks.  Y cuántos más de esos sitios salgan, menos creerá nadie nada de lo que “filtren”, ¿pero a quién le importa? ¿Acaso algún estadounidense creerá algo sobre América filtrado por PakistanLeaks? No importará. Esto se ha convertido en oportunidades para ofrecer tus propias opiniones. Nadie va a debatir nunca la fiabilidad de la fuente original, debatiremos sobre si el transmisor es fiable. Parafraseando a Baudrillard:

“Una vez que desaparece el signo, no necesitarás Wikileaks.”

4.  La respuesta a la pregunta:  ¿Por qué Assange/Wikileaks es tan popular?

Wikileaks es un síntoma de una sociedad que busca un antihéroe, alguien fuera de las reglas del juego con poder para golpear al poder establecido. No importan los secretos expuestos, sólo importa golpear a ese poder.

Esto es lo que forma la base de nuestras ideas políticas: el odio. Mucha gente podría al menos escuchar en qué consiste el comunismo si realmente tratara acerca de la distribución equitativa de bienes. Pero da la sensación de que trata más acerca de odiar a la gente por tener bienes (i.e., controladores aéreos). Un política social basada en el odio y el resentimiento probablemente te llenará las calles de sangre y te conseguirá un emperador. Uno cortito.

Buena parte de nuestro deseo de ver triunfar a Assange viene de nuestra propia impotencia. No somos Neo. No puedes cambiar de ninguna manera apreciable el sistema, no te digo ya tu propia vida – y sí, ese es el orden correcto – y esperas que alguien castigue al sistema por ser más grande que tú. Pero el cambio apreciable se hace o bien en incrementos muy pequeños, o mediante revueltas, y estoy seguro de que no tenemos los huevos o la energía para rebelarnos. En absoluto. Para nada. No puedes conseguir ni siquiera desobediencia civil, menos aún desórdenes civiles (a no ser que te toquen las vacaciones, i.e., controladores aéreos). Así que esperas que Assange tenga las pelotas de hacerlo.

Assange es un héroe para todos aquellos que piensan que el sistema no se preocupa por ellos. Pero como he indicado miles de veces, el problema no es el sistema.

5. Tú pierdes, las grndes corporaciones ganan.

Volvamos a la analogía de los camiones.  Si el Gobierno no puede controlar la carga de los camiones, controlará las carreteras (i.e., neutralidad de la Red). Como no puede, hará que las industrias privadas lo hagan por él. Hace 10 años la regulación de Internet se habría considerado imposible, pero las corporaciones que ahora podrían impedirlo — e.g.  Google– ahora quieren una forma de evitar la neutralidad de la red que ellos mismos querían hace una década. Bonus: si el gobierno impone las restricciones para ayudar a la SGAE, Google et al no podrán ser culpados por sacarle dinero al asunto.

Wikileaks (I)

Guillermo Zapata ha escrito otra maravillosa entrega de Crónicas del Hype. Id, leedla, y sed más sabios. Es breve y destilada.

Hay una cosa que yo destacaría de ese gran artículo:

He leído todo lo que he podido estas semanas sobre Wikileaks y ha habido tan solo dos cosas que me han llamado poderosamente la atención. La primera es que la información y el debate en torno a Wikileaks ha sustituído al debate sobre la información revelada a través de Wikileaks. La segunda son los relatos que han intentado explicar Wikileaks como una confirmación de su propia lectura del mundo, aunque para hacerlo tuvieran que embellecer su figura con algún que otro martillazo. He llegado a escuchar que Wikileaks es “la sexta internacional”.

Fijaros: ya sólo se habla de Wikileaks, no de lo que Wikileaks ha desvelado. De hecho, una gran parte de las reacciones a Wikileaks han consistido en minimizar la importancia de lo desvelado, como diciendo “Bué, ¿y so es todo? ¿Que los políticos son deshonestos? ¿Y para eso me levantas?”

¿Soy yo el único al que esto le parece preocupante?

Más en breve sobre esto. Adivinad a quién le voy a echar la culpa de que ocurran estas cosas.