Como os dije en la última entrada, el pasado viernes di una charla en Kaburi sobre la suerte, que es una extensión del brevísimo monólogo que di en Famelab sobre la psicología que subyace a estas cosas, que haya gente con muchísima suerte y otros que son unos desgraciados. En un monólogo de tres minutos poca cosa se puede contar, así que tenía ganas de poder explicarlo con calma y buenos ejemplos. Y eso hice.
Mientras los amigos de Mensa España (Virtudes y Maki) suben el vídeo al canal de Youtube, os dejo el vídeo que se emitió en directo vía streaming por Instagram, por si queréis ver la charla ya y no esperar a que suba. Gracias por ocuparte de ello, Erika. Como es un móvil puesto de pie me imagino (no he visto el vídeo, nunca los veo) que entraré y saldré de foco bastantes veces, pero bueno, el directo es así. Cuando suban el vídeo a Youtube lo pondré por aquí.
EDIT (16/12/22): Pues nada, ya lo tenemos bien subidito. Gracias al comentarista que me avisó 😉
Ha sido muy guay volver a dar charlas en el Kaburi, que es ya bastante una segunda casa para mí. Algunas de las charlas más conocidas que he dado, como las de Por qué fracasan las parejas, fueron allí, gracias al esfuerzo de gente que es voluntaria y que hace esto por amor al arte, básicamente. Espero volver allí en junio, con un tema que ya se verá. La cercanía al público es mucho mayor que en eventos más formales como Desgranando Ciencia o TEDx, y es una cosa como muy familiar.
En fin, en la próxima entrada quiero desgranar más el por qué las cosas tienen gracia, y explicar algunos experimentos que los psicólogos han realizado para tratar de entender por qué hay humor que funciona y humor que no. Pista: decirle a la gente que no tiene sentido del humor o que se tiene que relajar no es la respuesta. Cero sorpresas, claro.
ESTATUS
Leyendo: He leído varias cosas chulas, últimamente. Pero destacaría un ensayo sobre los 90 de Chuck Klosterman llamado The Nineties (no quebrarse con el nombre, bien) que, además de estar muy bien escrito, creo que tiene un curioso efecto de mostrarte una vez más cómo aquello que pensabas que recordabas de una época que viviste no era tan así, y cómo muchas cosas que en aquel momento parecían esenciales no llegaron a nada, y viceversa: nadie pudo anticipar lo que sería Internet. También he visto en el Goodreads que este año me he inflado de leer cómics. Pues genial.
Aquello que pensabas que recordabas de una época que viviste no era tan así. ¿De qué me suena esto? Ah sí.
Escuchando: Ahora me ha dado por escucharme poco a poco la discografía de los Simple Minds, que es un grupo que me encanta, en orden crono. Antes de eso, he disfrutado mucho de la BSO de aquella serie de Drácula que hizo hace poco la BBC y que echaron en Netflix. Qué catástrofe fue aquello, pero la BSO está guay.
Jugando: He empezado el Alien: Isolation, y está clavado hasta el último e insignificante detalle de las películas, en serio, tecnología, diálogos, apariencia, todo. Y qué miedo que paso.
Por otro lado, las partidas de Fading Suns y Vampiro: La Mascarada siguen dando alegría tras alegría. Cómo mola ver a tus amigos cada semana para ver algo tan chulo.
Viendo: ¿Habéis visto Andor? ¿Por qué no? Dejad las mierdas que estéis haciendo y vedla. Es lo mejor que le ha pasado a Star Wars desde Star Wars. Si yo mandara, haría que Tony Gilroy reescribiera toda la saga desde El Retorno del Jedi, que ya apuntaba maneras de lo que iba a ser esto. Es tremenda.
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