El cine español, resumido

Leído en Diario de un copépodo. Si me encuentro al autor, le tengo que invitar a tomar algo, porque nunca el cine español ha quedado tan claramente descrito y resumido:

Teniendo en cuenta que dura 107 minutos, hay de media un polvo cada nueve minutos y pico. Vamos, que cuando te estás empezando a dar cuenta de la mierda que estás viendo, ves unos cuantos pezones y culos que te animan a quedarte. Normalmente la gente es capaz de mantener su atención en algo 21 minutos, pero en este caso a los 9 ya empiezas a pensar en arrancarte las retinas. De los otros polvos perdí la cuenta cuando pasaron las 30 rayas. Creo que de hecho sería útil contar con la ayuda de algún estupefaciente para poder llegar al final.

Básicamente, esto puede aplicarse a la mayor parte de pelis españolas que se hacen, en general a golpe de subvención, desde hace años. Puntos extra para la peli reseñada por el autor (Mentiras, y gordas) porque una de los tres guionistas es la ministra Sinde. La cual es, por tanto, corresponsable de esto (tal como lo reseña el autor del post):

En este sentido cabe destacar una intervención de Toni sobre la homosexualidad que creo que retrata a la perfección el concepto de progresismo blandiblub leirepajinesco que empapa la película. La amiga lesbiana pregunta a Toni “¿Cuál es tu forma de protesta?” y responde “no esconderme, vivir, drogarme, follar, amar, usar condones, esa es mi forma de protesta. Y en un futuro casarme con un inmigrante sólo para que le den los papeles y así joderles“. Meditad estas palabras, (co)escritas por nuestra ministra de cultura, con cuidado porque yo cada vez que lo hago me da una migraña que me pongo malo.

A mi me da migraña también. Vale, podría ser Esperanza Aguirre diciendo que ella no ha visto Airbag porque ella sólo ve cine español, pero como ministra de Cultura mantiene el nivel que hemos llegado a esperar de nuestra clase política. Ahora yo querría, por puro interés clínico, ver un guión escrito al alimón por la Cospedal y la Soraya del PP. Por tener las dos perspectivas sobre la juventud, la del pijerío progre y la del pijerío carca. Ninguna real, pero eso no importa. Esta es la Era de la Identidad, no la Era del Realismo Costumbrista. Uno es lo que dice que es, no lo que hace.

Y fijaros en una cosa: la película fue un (raro) éxito de taquilla, por el retrato que muestra de la juventud española. Una juventud que no hace más que drogarse, follar, y drogarse y follar (a la vez). Ahora miraos a vosotros mismos (si estáis en el rango de edad descrito) o recordad vuestros tiempos más o menos recientes si tenéis más de 25. ¿Cómo es que nos lo perdimos? ¿Dónde están esos jóvenes?

La película pretende ser un retrato de la juventud española de nuestro tiempo. ¿Cómo puede ser algo un retrato cuando sólo retrata a una minoría del colectivo retratado? ¿Esa es la vida de la mayoría de jóvenes? ¿Sí? Ni siquiera es la vida de la mayoría de personas que asisten a un festival.

Esta mañana, mientras desayunaba con Nur, un periodista comentaba la abismal diferencia entre la participación de los jóvenes en la huelga general aquí, y en la de Francia (no olvidemos que ahí van 9 ya). Claro que no participaron. Estaban muy ocupados follando, bebiendo y drogándose en festivales. O quizá lo único que pasa es que para ser rebeldes nos basta con adquirir las señas de identidad del rebelde sin tener que realizar las acciones de rebeldía. Eso sí, luego todos al bar a vender nuestra marca de rebeldes descontentos.

¿A alguien le suena esto?

Tu propia narrativa (11): Con Matrix no teníamos bastante claro el mensaje

Agradezco a Renfe el que me inflingiera estas dos horrendas películas en sendos viajes del AVE. Me agradezco a mí mismo el tener la energía para sacar una entrada de ello. Todos ganan.

Hay quien opina que Wanted, protagonizada por Angelina Jolie y ese que sale en Shameless, es la película más grande de nuestra generación narcisista. Yo estoy de acuerdo. Fijaros que digo la más grande, no que sea buena.

Y si no estáis de acuerdo, estoy listo para ir a vuestra casa a convenceros, mis pistolas echando humo y mis pantalones bajados.

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¿Cómo que no te ha gustado? ¿CÓMO QUE NO TE HA GUSTADO?

Si Wanted parece el tipo de película que podría gustarte, tienes suerte. Cumple las expectativas.

Si no parece el tipo de películas que podrían gustarte, quizá quieras pillarte una copia de The Women, una película tan peligrosamente vacua que lleva una Sello Negro de Advertencia Como Causa de Suicidio en Niños y Adolescentes. Es la clase de película que Mick Jagger podría producir si la menopausia masculina le golpease a la vez que le atropellaba un camión de drogas, y entonces decidiera producir. Lo cual, lo creáis o no, es cierto. Salvo la parte de la menopausia masculina.

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Lo mejor que te puede pasar viendo este, es tener cataratas.

Una review de esta película podría ser como esto:

Si de mi dependiera, le pondría un signo de radiación y peligro biológico a esta película. Es la clase de película que no deberías ver jamás a no ser que estés cursando una asignatura llamada “Películas Espantosas II” y tengas terapia y antidepresivos al acabar el curso. Otras películas espantosas incluyen todo lo que ha hecho Sofia Coppola; películas en las que una mujer aprende algo sobre sí misma o supera alguna clase de adversidad Contra Todo Pronóstico; todo lo que ha hecho Matthew McCounaghey, y por extensión, toda comedia romántica en la historia; películas donde el kung fu no sea fundamental; las películas donde alguien engaña de alguna manera a su pareja para sentirse querido de nuevo; en general, cualquier película que gane alguna clase de premio, salvo los de Sitges.

Lo mejor que te puede pasar viendo The Women es tener un ataque súbito e incapacitante de cataratas.

¿NO ESTÁS SIENDO UN POCO EXCESIVO?

No.

¿Y POR QUÉ ES WANTED TAN BUENA? ¿SALE ANGELINA JOLIE DESNUDA?

No he dicho que fuera buena. He dicho que era GRANDE. Y no, no sale desnuda. Hay un plano de ella de espaldas saliendo de una bañera, pero está tan tatuada que parece un fresco romano.

Es GRANDE. Contiene todos los elementos que una generación de hombres narcisistas y castrados necesitan para sentirse bien de nuevo, sin recurrir a la maría o al Facebook. Aunque lo harán igual. Repasemos:

1. Subtexto: “Eres especial.”

Por subtexto queremos decir el subtítulo. Mientras que a las masas sin lavar les puedes parecer un contable de mierda encerrado en un cubículo de oficina, con una novia que te pone los cuernos y ninguna autoestima, en realidad eres mucho mucho más que eso. Por ejemplo, un asesino místico que puede disparar balas que doblan las esquinas manipulando su tasa cardíaca. Esto sucede realmente en la película, no me lo estoy inventando.

Y sobre todo, tu condición de especial no viene del esfuerzo, el estudio, el entrenamiento, la emoción, el intelecto, la perseverancia o la concentración. Viene sólo de ser tú – en este caso, descender de un linaje de 1000 años de gente especial. ¡Todo lo que necesitas es nacer! ¡Gracias, monarquía! ¡Gracias, feudalismo!

2. La mitología de Joseph Campbell / George Lucas de el héroe que desconoce su linaje.

¿El problema es que tu padre no mola? No pasa nada, en realidad no es tu padre. Tu verdadero padre era un verdadero héroe, no un técnico de mantenimiento. ¿No te lo dijo tu madre? La espada mágica está escondida en el armario, debajo de la ropa vieja.

En esta película su padre abandona al protagonista cuando es un crío (para convertirse en un asesino místico) pero, como manda la mitología, sigue vigilando a su hijo (mudándose a la acera de enfrente y comprando un telescopio).  Por supuesto, el padre es uno de los malos de la película (aunque no es el más malo) para que tú puedas matarlo.

3. La genética es un pozo inacabable de posibilidades por descubrir.

¿Sabes por qué das asco? Resulta que es genético, pero no empieces a buscar en Google plantas emisoras de productos químicos chungos cerca de tu casa. Porque una vez que desbloquees tus genes (como en un videojuego) serás capaz de hacer todo tipo de cosas flipantes. Por ejemplo, disparar balas en trayectorias curvas y doblar el espacio-tiempo. Lo sé, aún falta mucho para eso. Pero hasta entonces puedes mantener a raya el suicidio pensando que ese día llegará, cuando tu vida empezará de verdad y serás el elegido. Hay científicos en un laboratorio secreto en Asia trabajando en ello.

4. La tía súper buenorra con increíbles talentos te escoge a ti.

Maravilloso. El Quinto Elemento, Alias, Ultraviolet, Underworld, Resident Evil – estas películas ya representaban la emasculación de los hombres de veintytantos y treintaypocos, pero les faltaba el elemento más importante: tú, el hombre castrado. Wanted arregla todo eso maravillosamente, con una Angelina Jolie que tiene todos los poderes y habilidades necesarias, y sin embargo te escoge a ti.

Antes – esto es, los 10.000 años previos a Hollywood – un hombre, si quería conseguir el amor / respeto / vagina de una mujer tenía que hacer algo extraordinario, o al menos intentar algo extraordinario, o al menos ser agradable con ella y tratarla bien, o si no pagar. Ahora, gracias a una vida entera de Coldplay y narcisismo institucionalizado, un hombre puede esperar que una mujer con poderes especiales le querrá por que esos poderes especiales le permiten ver lo que realmente es. No quien es ahora, por supuesto, sino quien realmente es, en su interior. Quien dice que es. Él lo sabe. Ignora la Xbox, zorra.

Punto clave: incluso si él no consigue desarrollar todo el potencial al que está predestinado, consigue enrollarse igualmente con ella. ¡Genial!

5. Matas un montón de gente.

Maravilloso, de nuevo. Tú sabes, antes (ver más arriba) matar era una cosa que se hacía – nominalmente – para salvar gente, y era el último recurso, y sólo bajo la dirección de John Woo o el que queda de los Wachowski. Nominalmente, pero bueno. Tal y como la Biblia enseña, no es asesinato si das una voltereta hacia atrás mientras disparas.

Si un hombre cerrara sus ojos y  alzara sus dos pistolas, así su puntería seria más certera – Gálatas, 25:3

Pero en esta película matar es la cuestión. Da igual si nunca hay evidencia de que ninguno de los objetivos sea una mala persona – esa es una decisión que hace el Destino. Y no es una jodida metáfora, esto. Literalmente, el Destino lo decide. Es un telar. Esto sucede en la película, no me lo estoy inventando. Y te dice quién ha de morir mandándote un mensaje en binario escrito… por un telar mágico. Mira, si le vas a gustar a Angelina Jolie alguien tiene que morir para restablecer el equilibrio del universo.

6.    La tía súper buenorra a la que le molas también se carga a mucha gente.

¡Virgen, prostituta e instinto de muerte en alta definición! ¡ Gracias, Freud!

7. Máquinas místicas hechas por el hombre.

Si tu iPhone te manda un código en binario diciendo que mates a Pepe Pérez, vas a ponerte a pensar si has tomado tus pastillas. Porque, seriamente, nadie le dice al dueño de un iPhone lo que ha de hacer salvo Steve Jobs, ¿no?

Pero si algo que no tiene la menor tecnología, como un telar, te dice que vayas y te cargues a uno, no tienes más opción que ponerte los pantalones y coger tu Sig Sauer. Es evidente que Dios puede fácilmente manipular un telar para mandar mensajes, pero obviamente Él es demasiado viejo para entender toda esa tecnología nueva. Joder, seguro que escribe en el Libro de los Nombres a mano.

¿Qué mensaje dice esto sobre nuestro tiempo, cuando estamos más asombrados de simples objetos mecánicos que de objetos cotidianos que usan una tecnología casi cuántica para funcionar?

8. Puedes gritarle ¡JÓDETE! a tu ex.

Tengo una pregunta. Si Wesley – el protagonista – es un gilipollas y un perdedor, ¿cómo se echó una novia como esta en primer lugar?

Kristen Hager
Vale que le ponía los cuernos, pero aún así…

Esa película me gustaría verla.

Dicho esto – seguramente porque soy raro – si yo descubriera que puedo doblar el espaciotiempo a voluntad y que soy la mano derecha del Destino, y fuera mi responsabilidad ejecutar sin emoción alguna a determinadas personas para restablecer la armonía del cosmos, obviamente querría encontrar a mi ex que me ponía los cuernos, y mostrarle lo que se pierde, ¿no? ¿Para qué si no tener esos poderes? ¿Me hace eso una mala persona?

Te hace un narcisista. Pero no estás solo.

9. Romper la cuarta pared.

Nada en una película puede hablar más directamente a la audiencia que, bueno, hablarle directamente a la audiencia. Y cuando tu público es una generación den narcisistas, no deberías no hacerlo. Así que esta película lo hace. Al final, Wesley aparta la vista de la mira telescópica de su rifle, mira a la cámara y os dice:

Este soy yo recuperando el control de mi vida. ¿Qué coño has hecho tú últimamente?

¿Y bien? Obviamente “No matar gente” es una respuesta de perdedor, así que no la escojas. Las respuestas correctas para una generación den narcisistas serían “esperar hasta que mis poderes despierten” y “no aprender kung fu porque esas habilidades me serán otorgadas ccuando las necesite” o “esperar a que Angelina se pase por aquí con una pizza” o “masturbarme.”

La respuesta de una persona sana podría ser “¿Aparte de ver cómo El Club de la Lucha y Matrix tienen un aborto que ha consumido dos horas de mi vida? Nada, supongo.”

Gatetes y monetes, digo… libros y pelis

Para tomarme un descanso de narcisismo, voy a hablar de libros que he leído recientemente y de películas que he visto hace poco (ayer, para ser exactos).

El Hombre de los Dados, de Luke Rhinehart (pseudónimo)

Psicoanálisis o azar, lo mismo da.

Si quieres ridiculizar el psicoanálisis, deja que un psicoanalista escriba sobre ello. A menudo olvido eso.

Este libro me lo regaló The Walking Man (autor de esto) cuando estuvo recientemente pasando unos días por casa. Pensó que me gustaría, y acertó en su mayor parte. De hecho, en la próxima tertulia literaria probablemente lo proponga para reabrir el tema.

El libro se publicó en los 70 y fue un éxito bastante importante. Trata sobre un psicoanalista neoyorquino llamado Luke Rhinehart, casado y con un par de niños, que está hasta los cojones de su exitosa vida porque uno no puede creer en el psicoanálisis sin tener muchas insatisfacciones vitales. Una noche de poker en su casa, que anda bastante borracho, decide que va a tirar un dado, y que si sale un uno bajará al piso de abajo y violará a la mujer de su socio de despacho, que está bastante bueno. Tira el dado, sale un uno, baja al piso de abajo y viola (bueno, no, porque ella se deja un montón) a esta mujer.

Desde ese momento decide que lo que hay que perseguir es la desintegración total del yo, dejando que sean los dados (uno o dos) los que tomen todo tipo de decisiones por él, acabando por su propia identidad. O sea, en cada punto de decisión, escribe una lista de opciones (asignándoles la probabilidad que le sale del cimbel) y tira el dado para ver qué hace. Para que sólo sea trampa a medias y no del todo, siempre ha de incluir al menos una opción que no le mole, pero vaya, que no deja de ser trampa porque asigna las probabilidades como quiere.

El libro le va siguiendo conforme se hunde más en este rollo, lo propaga, y monta centros de terapia para que la gente que no está enferma se cure haciendo el panoli, que es básicamente el psicoanálisis en una frase. Por supuesto, los análisis de su conducta que hacen los psiquiatras que se le oponen son igual de ridículos que los que hace él, pero al menos el protagonista tiene razón en una cosa: si vas a tener al paciente viniendo 3 veces/semana durante 2 años sin garantizar ningún progreso, tanto te da tirar los dados.

El libro es bastante divertido al principio, pero se alarga demasiado abundando en las mismas chorreces. Llega un momento en el que ya no tiene gracia ver la enésima viñeta de “en qué lío se mete este idiota tirando dados.” Además, es como una de las pelis de Woody Allen de la época, en el sentido de que si has visto una es como si te hubieras leído este libro.

Conclusión: no está mal, pero no saca buena nota para mi.

La vieja guardia, de John Scalzi.

Cuanto más viejo, más molas.

La ciencia ficción en este país suele dar alegrías, y esta no es una excepción. Me la recomendó Jambrina hace muuuucho, y ahora la he leído, ergo gracias. Claro que por otro lado también me hizo leer aquella mierda de Kitchen de Banana Yoshimoko, así que una cosa cancela la otra, supongo.

En esta obra se nos presenta un futuro donde la humanidad se ha expandido por las estrellas, ha encontrado muchas especies inteligentes y avanzadas, y la mayoría se nos quieren comer. Literalmente. De modo que las Fuerzas de Defensa Colonial (FDC) libran sus guerras en muchos planetas defendiendo a la especie de todo tipo de especies rivales.

¿La gracia? No puedes alistarte hasta los 75 años. Esta es una sociedad donde, cuando eres muy viejo, si quieres, puedes alistarte y, de alguna manera que en la Tierra se desconoce (y que yo no destriparé aquí), te dan la capacidad de luchar al menos 10 años más. Si sobrevives.

Esta es la historia de John Perry, un hombre que ha perdido a su mujer y que por ello decide alistarse y descubrir de qué va todo esto. Pasa por el proceso de entrenamiento, combate, y se lleva unas cuantas sorpresas acerca de lo que hay realmente ahí fuera. Hay abundantes reflexiones sobre si está bien o mal competir con otras especies por el espacio vital, que se resuelven como cabe imaginarse. El final es emotivo sin flaccideces ni moñerías, y bien resuelto.

El ritmo es ágil, los diálogos brillantes, la trama un homenaje a Tropas del Espacio que no se avergüenza de serlo (y así lo dice en la dedicatoria), y una obra muy sólida para ser la primera novela del autor. Hay más novelas en este universo, pero no las he leído.

En resumen: una obra muy recomendable para aficionados a la ciencia ficción, que sin llegar a ser La Fundación o Forastero en Tierra Extraña está bastante por encima de la típica literatura de piscina. Que también leo de eso.

Una nota: el autor tiene un blog muy interesante llamado Whatever donde escribe diariamente sobre todo tema posible. Esta entrada sobre la pobreza en los EEUU es escalofriante.

Ahora gracias a Gío me voy a leer el primer tomo de La Saga de Fantasía Definitiva (o eso dicen), que no puede hablar de sí misma sin compararse con otras que, de todos modos, no tienen nada que ver con ella salvo el formato de libro de papel. Es la saga Malaz: El libro de los caídos de Steven Erikson. Para más inri, la saga pretende ser de 10 libros de Erikson (lleva 6), 5 de su amigo Cameron, y algunas novelas cortas. Y encima es una saga basada en el mundo de sus partidas de rol. Pa-fli-par-lo. Ya os contaré.

Y hablando de Gío, ayer se pegó el día en casa con nosotros y, dado nuestro extremo deseo de no hacer nada de esfuerzo, nos fuimos rotando por diferentes posiciones del sofá Muerte Social II, viendo películas. En general, quedamos contentos con las 3, que fueron:

The Wolfman (2009)

The Wolfman
¿CÓMO QUE QUIERES QUE ME DEPILE?

Esta película demuestra lo que hablamos Rapun y yo hace tiempo cuando vimos aquel truño que es Van Helsing. Si la película sabe lo que quiere ser, es muy probable que sea buena. Van Helsing a ratos quiere ser una peli de terror gótico, a veces quiere ser una de Will Smith, y falla en todo. El Hombre Lobo lo tiene claro: es un homenaje al clásico de terror, y va a saco por ello.

Escenografía, fotografía, actores, diálogos, todo sigue el esquema de una novela gótica del siglo XIX. Nada de gadgets, artes marciales, chistes modernos o concesiones a la molonidad (término inventado por SuperSantiEgo que uso como los Pitufos USB en Avatar). La peli mantiene un nivel de suspense excelente, y para mi gusto sólo abusa de lo que se ha convertido en un hábito odioso y por cojones, que es colorear las películas enteras por ordenador, creando paisajes muy bonitos para un cuadro, pero que no pueden existir en ese color ni con esa luz.  Aparte de eso, sólo hay grandes interpretaciones (estupendo Benicio del Toro, gran Anthony Hopkins, y muy creíble Hugo Weaving como el poli de Scotland Yard), una estupenda BSO de Danny Elfman, y una historia clásica yrespetuosa con aquello que homenajea, sin chorradas Disney ni mierdas. Y sangre y casquería a cascoporro, claro.

Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton (2010)

Más de lo mismo
Real como la vida misma, porque son ellos mismos

Johny Depp hace de Johnny Depp disfrazado de Lady Gaga, Helena Bonham Carter hace el papel que hace siempre, y es una peli de Tim Burton aún más moña que el resto, que ya tiene tela.

SuperSantiEgo ya hace una disección aquí con la que concuerdo bastante (salvo en el disfraz de Johnny, porque Madonna no es tan ridícula), así que leedla si queréis. Ojo, la peli no me disgustó, lo pasé bien, pero la crítica que hace Santi es totalmente acertada. Visualmente es muy bonita pero, la verdad, nada que se haga hoy día con 4 duros falla en lo visual (salvo Legión, infausto truño). O sea, es bonita de ver y tal, pero muchas veces sería mejor si en estas pelis hicieran un documental tipo “El País de las Maravillas según Tim Burton” y no la película, porque a menudo la gente habla y se jode el invento.

Ah, y el fina con afirmación de las libertades fundamentales de las mujeres adolescentes y su derecho a dirigir empresas en la era victoriana a pesar de no tener ni idea ni experiencia es de traca. Sobre todo la idea narcisista de “como eres quien eres, seguro que lo haces super bien.” Pero ya volveremos a eso luego. La cara que se nos quedó a los 3 fue de pasmo. Habría sido mejor que Alicia no hubiera salido de LSDlandia nunca.

En fin: menos mal que no fui al cine.

Sherlock Holmes (2009)

Sherlock-Holmes-2009
Si no es un colgado, no sé interpretarlo

Esta nos tuvo un rato jodiendo con los subtítulos hasta que, gracias a que Gío recordó cómo retrasarlos y adelantarlos, conseguimos disfrutarla. Y valió la pena.

SuperSantiEgo también habla de esta película, pero no estoy tan de acuerdo con él como con Alicia. Aunque tenga su parte de razón, ciertamente.

Cada vez que se adapta (énfasis en “adaptar”) una obra literaria al cine, el tema de la fidelidad a la obra original sale, y alguna vez se enfoca de manera más o menos razonada (como la de Santi) y las más es simplemente algún fanboy echando espumarajos.

Esta es la película que más me ha gustado de las tres. De largo, como para lamentar no haberla visto en el cine.

Guy Ritchie hace un gran trabajo al traer a Sherlock Holmes a nuestra época y hacerlo suyo. Esto es importante. Cuando vi la película, yo quería ver Sherlock Holmes según lo interpreta Guy Ritchie. No quería ver Sherlock Holmes según Conan Doyle, porque para eso ya tengo los libros y nadie va a hacer un Sherlock de Conan Doyle mejor que Conan Doyle. Eso es ridículo.

Guy Ritchie hace grandes películas de crimen en Londres y esta es una gran película de crimen en Londres, con toda la estupenda manera que tiene Ritchie de contar historias. Robert Downey Jr se sale haciendo de un Holmes huraño, antisocial y bordeando en lo autista, o sea, exagerando sólo un pelín los rasgos del Holmes literario. Judd Law consigue crear con él una química que de verdad hace creíble la camaradería entre estos do personajes. Buenos diálogos, grandes personajes. El trabajo de estos dos es extraordinario.

Santi dice que el Londres victoriano le parece cochambroso y que el piso de Holmes es una cueva. A mi me parece bien, tras haber estado en una reconstrucción del mismo en Londres, y añado que Londres en el siglo XIX debía ser, más o menos, una pocilga enorme. Mucha gente se queja de que tanto Holmes como Watson dan hostias a diestro y siniestro, y yo les invito a que relean los libros, donde encontrarán que muchas veces Watson usa su revólver reglamentario y Holmes relata (si bien Conan Doyle rara vez lo muestra) cómo obtuvo una información o resolvió una situación usando los puños o una pseudoarte marcial de la época llamada bartitsu. Así que tampoco es tan grave.

En las novelas de Conan Doyle la acción se narra de otra manera, porque era otro el signo de los tiempos. Y aunque desde luego la peli tiene bastante de molonidad, creo que criticar una peli de ahora porque se rueda como una peli de ahora es como criticar a Kurosawa por adaptar a Shakespeare a la sensibilidad y forma de narrar de Japón. ¿Es mejor Ran que El rey Lear? Pues no, pero es una gran obra y es bueno que se haya hecho.

Aunque el malo no es Moriarty, el Profesor sí que aparece y dejan abierta la puerta a que haya una secuela donde él sea la némesis. También aparece Irene Adler, en la historia – romance con Holmes que, pese a estar bien contada, es 100% previsible. No mucho que añadir por ahí.

Y esto fue nuestro domingo. Seguiremos con el narcisismo en breve.

Frank Frazetta (1928 – 2010)

Frank Frazetta, uno de los más grandes ilustradores del género fantástico, un virtuoso como pocos, ha fallecido tras una larga vida de poner forma a sueños. Si existiera un Valhalla, los héroes muertos estarían en fila esperando a ser retratados por él.

Silver Warrior
Un trineo tirado por osos polares. No se puede ser más metal que esto.