Mi experiencia en el Desgranando Ciencia

Mi experiencia en el Desgranando Ciencia

La foto de portada de este post es cortesía de la maravillosa @SaseAmaro, que hizo de fotógrafa oficial del evento. El resto de fotos las hicimos con los móviles y no sé quién hizo cada una, salvo las mías.

Tengo resaca. Tengo depresión postvacacional. Tengo la sensación de haber despertado de un sueño bonito de verdad. Este sábado pasé el día en el Desgranando Ciencia 5 en Granada, y es sin duda un evento del que no me voy a olvidar en la vida. Qué pena no haber podido pasar también el viernes, pero estaba dando la uTalk inaugural en la Leadership University de Airbus el viernes por la mañana, y no se puede llegar a todo.

Desde el primer momento ha sido como estar en familia, y una familia a la que ves poco y que siempre se alegran cuando apareces. Se alegran mucho. A muchos los conocía sólo de las redes sociales, y ponerles rostro y voz ha sido fenomenal. A otros no los conocía, y a todos me alegro de conocerlos.

Debo decir que iba sintiéndome un enano entre gigantes. Yo no soy un investigador, como la mayoría de los ponentes, muchos de ellos con una brillante carrera. Yo sólo aplico lo que otros investigan, leo y estudio, y lo cuento porque me apasiona, pero nada más. Y el nivel de las charlas y de los ponentes ha sido estratosférico, desde luego.

Pero no sólo es que el nivel de las ponencias era muy alto y se aprendía muchísimo. Es que la camaradería y admiración entre ponentes era excepcional. En las pausas nos tratábamos como a viejos amigos que hace mucho que no se ven, no como a desconocidos. Nadie se corta expresando admiración por las ponencias de otros, por los intereses de otros. El cachondeo y el humor y las ganas de pasarlo bien eran constantes. La calidad humana de la gente que he conocido (y no me voy a poner nombres porque me olvidaré de alguno y es una injusticia) era asombrosa.

Aquí tenéis el vídeo con las ponencias de la tarde del sábado. La mía es la primera. Podéis ver las demás en el mismo canal de youtube, agrupadas en bloque, y os recomiendo verlas todas, sin excepción.

El primero de la tarde, como en los toros.

Después de acabar las charlas, nos fuimos a cenar al Carmen de la Victoria, porque un evento excepcional se acaba en un sitio excepcional. Y fue tan bueno como el resto del evento.

Después de pasar la noche de fiesta, tocaba volver a casa, y coincidiendo con Laura Morán en el aeropuerto, nuestra cara de no quiero ir al cole era muy evidente.

Que no se nos note la fatiguita.

Y vuelves a casa, a la vorágine de tener dos niñas pequeñas, montañas de trabajo por hacer (algo por lo que todos los profes de universidad que estábamos allí pasábamos), y una cierta sensación de si esto habrá sido verdad, si no habrá sido un sueño raro y divertido donde tienes la suerte de codearte con gente increíble. Menos mal que queda alguna evidencia física de que, después de todo, sí fue de verdad.

Algo es algo.

Y esto fue para mí el Desgranando Ciencia: más información, conocimientos y amistad de las que se pueden procesar de una sentada, que me ha dejado con unas enormes ganas de ver a esa gente estupenda, y la convicción de que Granada puede y debe ser un centro de primer orden para la divulgación y la investigación científica del máximo nivel. Tenemos todo lo que se necesita.

PS: Serendipias de las cosas, por azar mi móvil decidió que tocaba poner mi canción favorita de Pearl Jam, y me he acordado de la conversación el sábado por la noche con Conchi Lillo sobre rock en el Vértigo después de la cena, sobre lo grandes que son Pearl Jam y que qué pena que no pudieran poner música rock más fuerte. Siempre a tope, Conchi. Siempre a tope. 

Esta va para ti, Conchi 🙂

4000 días juntos

4000 días juntos

Hace ya un tiempo (más cerca de los 3 años que de los 2), me di cuenta de que llevaba 3000 días con mi mujer. Y me pareció una efeméride graciosa, y digna de celebrar. 

Ayer Victòria y yo cumplimos 4000 días juntos. Mucho ha cambiado desde entonces. Veo las fotos de mi Mónica en la entrada y ya no la reconozco. Y por supuesto, está Valeria. 

Valeria y Firshala. Foto de Victòria Subirana
Las hermanas con su helado. Foto de Victòria Subirana.

Victòria y yo tampoco somos exactamente los mismos, porque en muchos aspectos somos mejores. Nos conocemos mejor, hemos pasado más cosas juntos, y nos entendemos mejor aún.

Para ver a Lenny Kravitz en el Pueblo Español. Selfie de Victòria Subirana

Así que el sábado fuimos al Phenomena Experience a ver Bohemian Rhapsody, luego nos fuimos a cenar sin ganas porque nos hinchamos de palomitas en la película, y cuando dieron las 12 de la noche, me puse de rodillas en un restaurante japonés prácticamente vacío, y como recomienda Beyoncé, I put a ring on it. 

Así que gracias, mi amor, por 4000 días juntos, que han sido los mejores 4000 días de mi vida. Ojalá lleguemos juntos a los 10.000.

De Santandreu y sus chorradas.

Rafa Santandreu es un psicólogo que, con la excusa de la psicología cognitiva, a veces dice unas gilipolleces de un calibre tipo cañón de acorazado. Básicamente, presenta una versión de las ideas de Aaron Beck y Albert Ellis llevadas hasta el absurdo, y sazonadas con mierdecitas de autoayuda que ayudan a vender libros y salir en la TV.

Iba a escribir un artículo más largo sobre el tema, pero el compañero Carlos Sanz Andrea lo ha hecho con mucho detalle y mucha elocuencia, así que mejor leed su excelente artículo, al que poco se puede añadir.