No, tu letra no dice nada sobre ti

No, tu letra no dice nada sobre ti

Foto de cabecera por  Green Chameleon en Unsplash

Fiel a su tradición de perrodismo mamarracho y alpargatero, el ABC ha publicado un artículo sobre la grafología que no enlazo aquí porque la política de la casa es no enlazar mierdas.

El artículo glorifica la grafología, cuando en realidad es una pseudociencia sin la menor evidencia detrás, y con unas premisas de base completamente disparatadas.

Antes de avanzar más es necesario precisar que no es lo mismo esta mamarrachada que el análisis forense que realizan los peritos para establecer si un documento ha sido falsificado, por ejemplo. Esta es una técnica respetable y empíricamente validada, con una metodología sólida. El trabajo de los peritos grafólogos es un trabajo válido.

Sin embargo, la grafología afirma que puede conocerse la personalidad o incluso el estado de salud de una persona en base a su letra. Fue inicialmente descrita por Huarte de San Juan, un médico y filósofo del siglo XVI. Se le considera el padre (o abuelo) de la psicología diferencial, de la eugenesia y de la orientación profesional. Es el pseudopatrón (ya que no es santo) de las facultades de psicología, aunque no recuerdo que celebráramos una farra como las de San Alberto en Ciencias. Pensaba que se podía seleccionar a la persona adecuada para cada tarea en base a sus disposiciones y capacidades físicas y psicológicas. Esto no es que sea una idea buena o mala, pero el tema es que también pensaba que se podía hacer desde la teoría de los cuatro humores, porque a fin de cuentas era un médico del siglo XVI y daba para lo que daba. Luego, la grafología experimentó un resurgimiento en el siglo XIX, con el interés renovado en la psicología diferencial y la eugenesia, con mamonadas como la frenología y otras sandeces rampando por ahí. Y hasta ahora.

La grafología es una pseudociencia porque, para empezar, trata de vestir de práctica científica algo que carece de evidencias. Hasta la fecha no se ha producido prueba de que haya relación entre estilos de escritura y medidas válidas de personalidad. King y Koehler creen que, simplemente, la grafología se apoya en correlaciones ilusorias por parte del grafólogo. Básicamente, la gente ve lo que quiere ver, y por eso persiste a pesar de que su evidencia es nula. En estudios controlados los grafólogos no obtienen resultados mejores que los del azar cuando tratan de acertar en rasgos de personalidad. Son tan inútiles como los astrólogos. Ven lo que quieren ver, sin relación con las características del paciente.

De hecho, las cosas que aciertan las aciertan los que no son grafólogos, también. Por ejemplo, las personas somos capaces de acertar el género de una persona basándonos en su escritura el 70% de las veces (el trabajo de Adrian Furnham es la mejor referencia).

Los grafólogos creen que la letra manifiesta cosas inconscientes, pero como ya sabemos, el inconsciente no existe. Creen que la inclinación, la presión en el papel y cosas así son muestras de la personalidad, pero esas cosas pueden depender del tipo de bolígrafo o pluma, el papel, y aunque ellos lo niegan, el contenido del mensaje influye en su evaluación (aunque no debería). Y por supuesto, sería facilísimo falsificar la propia personalidad, simplemente escribiendo de una manera deliberada, distinta a la habitual. Obviamente, no tienen el menor método para ver si esto es así.

Por supuesto, no hay ningún modelo teórico consistente detrás de esto. Cada grafólogo decide lo que le peta, como pasa con el test de manchas de Rorschach. La consistencia es nula, y el mismo texto presentado a tres grafólogos da tres análisis diferentes. Daría igual usar una ouija.

REFERENCIAS

Furnham, A. & Gunter, B. (1987). “Graphology and Personality: Another Failure to Validate Graphological Analysis”. Personality and Individual Differences, Vol. 8 (No.3), 433-435.

ESTATUS

Leyendo: Sigo avanzando con Dune, y cada día pondré una foto con una cita que me llame la atención, con que seguramente esto va a ir para largo, muy largo. Qué condenada obra maestra.

Jugando: Espero retomar el Príncipe de Persia, hoy o mañana.

Trabajo: Hacienda no espera a sus trimestrales. Sangre y almas para el señor Arioco.

Escuchando: Media Monkey me presenta hoy el “Let’s rock“, de The Black Keys, lo cual me parece bien. Fue mi disco favorito el 2019, y “Lo/hi” es la sintonía de mi sección en Gente Despierta, en RNE. Pero este tema es, para mí, verano, y espacios abiertos, y todo aquello que echo de menos en el confinamiento. Ya lo he puesto otras veces, pero qué más da. Si un libro es bueno, hay que releerlo. Si un disco es magnífico, hay que escucharlo una y otra vez.

Y eso es todo por hoy. Con un poco de suerte, mañana más. Quedáos en casa y cuidaos.

De mierdas psicoanalíticas en enseñanza científica.

De mierdas psicoanalíticas en enseñanza científica.

Un amigo mío me ha pasado un fragmento del temario de una asignatura que ha de estudiar para un grado superior de tipo sanitario, en Andalucía. Mi amigo cursa este grado para obtener puntos de cara al acceso a un puesto público de carácter científico.

Les falta la puta frenología.

La idea de que la homosexualidad puede darse como consecuencia de un proceso psicológico mal resuelto es DELIRANTE. No entiendo cómo semejante mamarrachada puede tener todavía un lugar en la enseñanza de ningún tipo, pero ahí lo tenemos. La basura misógina, homófoba y acientífica de Freud, como parte de un temario oficial. En el siglo XXI y aún con esto. No importa cuánto señales lo falso que es, es como las cucarachas.

Bueno, sí entiendo cómo puede pasar esto. Ni universidades ni Colegios Oficiales de Psicólogos han hecho nada aún para sacar esta pseudociencia vergonzosa (ni ninguna otra) de las facultades de psicología, ni para regular el ejercicio de estos vendehumos de mierda. Luego sale la desgraciada de la biógrafa de Lacan diciendo que es que están perseguidos. Poco perseguidos están para lo que debería ser. La cantidad de sufrimiento que han creado es incalculable.

De los mitos acerca de la inteligencia

De los mitos acerca de la inteligencia

El otro día (hace ya tiempo, pero estas cosas van como van), como pasa con regularidad en cierta asociación en la que estoy, un consocio trajo este artículo de El Mundo donde se la entrevista y cuenta su mandanga. Y es atroz. Atroz. Así que lo voy a comentar. Poco a poco.

Tienen una personalidad muy paradójica. La estructura cognitiva de las personas superdotadas es muy diferente a la del resto de la población.

Esto es, directamente, un invento. Partiendo de que eso de estructura cognitiva no se sabe qué es ni de dónde lo saca, no hay nada paradójico en la personalidad de las personas de alto CI. La única cosa que parece consistente es que tienden a mostrar valores más elevados en el rasgo apertura a la experiencia en tests del modelo Big Five de personalidad. Y ya. No hay nada de paradójico en esto.

Cuando reciben un estímulo, en su cerebro se activan muchas neuronas, lo que les genera miles de ideas y una gran dificultad para saber discriminar la información correcta. Es la primera paradoja.

En cualquier cerebro humano se activan miles de neuronas ante cualquier estímulo. Eso es lo normal, porque el cerebro no descansa nunca. Esa es la razón por la que es falso que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro, y mierdas como esas.

Aparte de que, de acuerdo con esa señora, las personas de alto CI son unos lerdos que no pueden discriminar información correcta, con lo que no sé entonces de qué sirve la inteligencia. Pero bueno, es lo que hay.

Además, la transición de los datos va más rápida que lo que tarda el cerebro en procesarlos. A eso se une que las conexiones entre la parte frontal del cerebro y la zona parietal también van más rápidas.

La transmisión de impulso nervioso es un proceso neuroquímico, que no va más rápido según el CI de la persona. Eso de que las conexiones entre el frontal y el parietal son más rápidas es, así mismo, otra gilipollez.

Podría darse un mayor número de conexiones entre áreas, pero eso es una cosa y la velocidad es otra.

Eso les da una gran potencia de inteligencia, pero también sobreabundancia de información, que les conlleva en la adolescencia una dificultad para organizar y estructurar el pensamiento. Es una fuerza y una fragilidad a la vez.

Las cosas o son buenas o son malas. De nuevo, según esta señora, a más inteligencia, peor piensas. Brava.

Esta forma de inteligencia contribuye a una gran lucidez sobre lo que pasa en cada momento de la vida, que puede generar además sufrimiento por entender demasiado, por analizar demasiado, e interferir en la capacidad de ser feliz.

Aquí la charlatana esta cae en el topicazo de que los tontos son más felices “porque entienden menos”, lo cual jamás ha sido probado y no pasa de ser un topicazo de bar. De hecho, la terapia cognitiva, por ejemplo, funciona mejor cuanto más capaz de analizar su lenguaje interno es la persona. O sea, la inteligencia.

El segundo aspecto fundamental es el relacionado con la creatividad emocional. Tienen hipersensibilidad, y algo banal se puede convertir en un cataclismo emocional. Las emociones siempre les invaden y esto puede generarles vulnerabilidad y dificultad para conectar con lo que les pasa. También les resulta complicado estar tranquilas y no pensar demasiado en el futuro o en el pasado. Además, tienen una inmensa capacidad de empatía, de sentir lo que sienten los demás.

Todo esto es otro invento. No hay ninguna correlación entre CI y empatía, y lo de la hipersensibilidad es uno de esos (por desgracia) muchos constructos teóricos sin validez alguna.

Esto crea una intensidad de vivir que a veces es difícil de llevar, pero también les genera creatividad, talento y fuerza. Con estos rasgos, ¿en qué trabajo encajan mejor estas personas?Pueden aplicar su inteligencia y sensibilidad a muchos sectores. Tanto en profesiones muy creativas, como las relacionadas con el arte, pero también pueden volcar su creatividad en empresas, en la ingeniería, etc. Lo importante es que puedan tener un entorno de agilidad y creatividad, porque todo va muy rápido para ellos, y tener la posibilidad de asociar ideas que no se hubieran encontrado de un contexto más lineal y más lógico. Por eso tienen a veces dificultades para adaptarse al mundo profesional, porque hay un desajuste, porque hay dos tempos.

No sé si os fijáis, pero esto es un texto tipo horóscopo. O sea, dice una cosa y la contraria, de modo que cualquiera se puede identificar con él. Como buen horóscopo. O sea, basura.

Su inteligencia les permite entender las cosas a 360 grados pero no saben cómo explicarlas porque tienen la convicción de que la realidad es como ellos la piensan. Eso hace que tengan una relación difícil con los jefes.

Igual es porque la mayoría de jefes son difíciles en algún momento. Lo de entender las cosas a 360º es una mamonada de coaching exquisita.

No obstante, no siempre todo es rápido para ellas. A veces tienen la necesidad de detenerse en un punto, algo que les parece central mientras que los demás van a pensar que eso es algo anecdótico pero, ellas tratan de llegar siempre al final de las cosas.

“A veces son muy rápidos pero a veces se paran.” Más zodíaco.

Esto les puede generar un sentimiento de desajuste, de no estar al mismo nivel que los demás y dificultad de sincronización.

A mí me pasa porque soy alto.

¿Se puede confundir hiperactividad con una personalidad superdotada? Los dos tienen una gran rapidez en el cerebro.

El TDAH (suponiendo que aceptemos su definición diagnóstica actual, algo que es criticable) no se debe a que su cerebro va más rápido, y de hecho se les medica con estimulantes (anfetaminas) para ayudarles a concentrarse. Esto es una mamarrachada.

Como son muy sensibles y tienen un concepto de la justicia muy elevado, van a discutir con mucha frecuencia con sus profesores por no estar de acuerdo con ciertas decisiones, lo que puede hacer que parezcan impertinentes.

Todos los superdotados tienden a ser justicieros, qué bien.

¿Y qué recomendaciones les da a estos niños? A veces está bien que se salten alguna clase, para que no vayan tan rápido, permitir así hacer funcionar su inteligencia. También les puede venir bien estar con niños mayores, con temas educativos más cercanos para ellos.

No, porque los críos tienen que socializar y aprender jugando con niños de su edad, con inquietudes y aficiones de su edad. No todo es currículo educativo.

Pero si todo ese sufrimiento les ha generado ansiedad y problemas, hay que llevarles a un psicoterapeuta para ayudarles, porque a veces tienen una imagen errónea de sí mismos. ¿Cómo son sus relaciones afectivas en la adolescencia? Suelen comprometerse de forma más seria que el resto de adolescentes, porque el amor y el compromiso, como otras cosas, están sobredimensionados.

Otro invent. Pero atentos a lo siguiente:

Y por eso también tienen miedo a sufrir y a decepcionar al otro. Entonces, ¿se suelen comprometer pronto y para toda la vida? No, no siempre. Estas personas tienen una sensibilidad extraordinaria que puede dar lugar a consecuencias terribles para aquellas que no están bien. Porque intentarán multiplicar sus aventuras amorosas para seguir con esa intensidad amorosa, aunque ellas lo que buscan (tanto adolescentes como adultos) es el compromiso verdadero y auténtico. Pero muchas veces prefieren no comprometerse en lugar de tener un compromiso a medias.

“Se comprometen pero a veces no se comprometen.” Debe ser gallega en vez de francesa. O igual es no tener ni zorra de lo que dice. Sigue diciendo sandeces un rato más y luego acaba:

¿Cuál es la palabra que mejor les define? ¿Intensidad? Bravo. De hecho, así se denomina a lo que les ocurre: Síndrome de intensidad. Son demasiado intensas.

Intenso es el asco que me da cuando leo a alguien intentando sacar dinero del miedo de unos padres a que su hijo sea un enfermo, cuando no le pasa nada.

ENLACES

  1. Entrevista a Jean Siaud-Facchin.