Hoy, entrevista en directo

Hoy a las 16:30 estaré con Gonzalo Carretero en directo desde alguna parte de mi casa, contestando las preguntas que os parezca bien hacerme. No, no tengo ni puta idea de qué es IGTV ni como funciona, pero no tener ni idea de qué estoy haciendo nunca me ha detenido, y esta vez tampoco será la primera. Aquí abajo tenéis el enlace, por si os agrada pasaros. No durará más de una hora porque, según parece, IGTV tampoco te deja hacer más 😀 Según parece, si sigues la cuenta de Gonzalo o la mía, te notifica cuando vayamos a empezar. O algo así. No sé.

ESTATUS

Leyendo: He comenzado Come chocolate y no discutas con idiotas, de Jessica Gómez, y me estoy riendo bastante. Es muy ágil y divertido, y muchas buenas ideas. Por otro lado, sigo con Dune, claro, aunque el trabajo me hace ir despacio.

Jugando: Victòria y yo hemos empezado con Baba is you, un curioso juego de puzzles en el que mueves palabras para cambiar las reglas físicas del entorno y alcanzar la salida de cada nivel. Es endemoniado, y nos encanta. El enlace lleva a una reseña por mis reseñadores de juegos favoritos. Mañana tenemos rol online, Nobilis al fin. ¡Yay!

Trabajo: Me toca este fin de semana hacer tutoriales porque las universidades van probando y descartando sistemas para hacer la docencia online, y ahora tengo que aprender Google Classroom, Google Meets y MS Teams. De esta salgo certificado en todo de por vida, porque yo ya no sé ya. Es normal que todo sea caótico, imagino.

Comiendo y bebiendo: Buen vino de la bodega del barrio, y comida casera. Y estoy consiguiendo ser consistente con el entrenamiento. Go me.

Escuchando: Resulta que hay un señor llamado Matthew Perpetua (que es un nombre tremendo), que se dedica a la música, y tiene desde 2002 un blog llamado Fluxblog que pretende ser el primer blog en alojar mp3, donde cada día desde hace la tira habla cada día sobre música. El caso es que tiene en Spotify listas públicas por cada año desde 1970, recopilando las mejores canciones de cada uno de esos años. Y es caviar. Aquí debajo está la lista del año en el que nací. 471 canciones, 34 horas. Me parece asombrosa esa devoción por la música. Todas sus listas son gloriosas.

Viendo: El tema de series está bastante parado, pero hemos visto Knives Out y es sencillamente magistral. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto una película. MAgnífico Daniel Craig.

El año que nací lo petaba muy fuerte.

No, tu letra no dice nada sobre ti

No, tu letra no dice nada sobre ti

Foto de cabecera por  Green Chameleon en Unsplash

Fiel a su tradición de perrodismo mamarracho y alpargatero, el ABC ha publicado un artículo sobre la grafología que no enlazo aquí porque la política de la casa es no enlazar mierdas.

El artículo glorifica la grafología, cuando en realidad es una pseudociencia sin la menor evidencia detrás, y con unas premisas de base completamente disparatadas.

Antes de avanzar más es necesario precisar que no es lo mismo esta mamarrachada que el análisis forense que realizan los peritos para establecer si un documento ha sido falsificado, por ejemplo. Esta es una técnica respetable y empíricamente validada, con una metodología sólida. El trabajo de los peritos grafólogos es un trabajo válido.

Sin embargo, la grafología afirma que puede conocerse la personalidad o incluso el estado de salud de una persona en base a su letra. Fue inicialmente descrita por Huarte de San Juan, un médico y filósofo del siglo XVI. Se le considera el padre (o abuelo) de la psicología diferencial, de la eugenesia y de la orientación profesional. Es el pseudopatrón (ya que no es santo) de las facultades de psicología, aunque no recuerdo que celebráramos una farra como las de San Alberto en Ciencias. Pensaba que se podía seleccionar a la persona adecuada para cada tarea en base a sus disposiciones y capacidades físicas y psicológicas. Esto no es que sea una idea buena o mala, pero el tema es que también pensaba que se podía hacer desde la teoría de los cuatro humores, porque a fin de cuentas era un médico del siglo XVI y daba para lo que daba. Luego, la grafología experimentó un resurgimiento en el siglo XIX, con el interés renovado en la psicología diferencial y la eugenesia, con mamonadas como la frenología y otras sandeces rampando por ahí. Y hasta ahora.

La grafología es una pseudociencia porque, para empezar, trata de vestir de práctica científica algo que carece de evidencias. Hasta la fecha no se ha producido prueba de que haya relación entre estilos de escritura y medidas válidas de personalidad. King y Koehler creen que, simplemente, la grafología se apoya en correlaciones ilusorias por parte del grafólogo. Básicamente, la gente ve lo que quiere ver, y por eso persiste a pesar de que su evidencia es nula. En estudios controlados los grafólogos no obtienen resultados mejores que los del azar cuando tratan de acertar en rasgos de personalidad. Son tan inútiles como los astrólogos. Ven lo que quieren ver, sin relación con las características del paciente.

De hecho, las cosas que aciertan las aciertan los que no son grafólogos, también. Por ejemplo, las personas somos capaces de acertar el género de una persona basándonos en su escritura el 70% de las veces (el trabajo de Adrian Furnham es la mejor referencia).

Los grafólogos creen que la letra manifiesta cosas inconscientes, pero como ya sabemos, el inconsciente no existe. Creen que la inclinación, la presión en el papel y cosas así son muestras de la personalidad, pero esas cosas pueden depender del tipo de bolígrafo o pluma, el papel, y aunque ellos lo niegan, el contenido del mensaje influye en su evaluación (aunque no debería). Y por supuesto, sería facilísimo falsificar la propia personalidad, simplemente escribiendo de una manera deliberada, distinta a la habitual. Obviamente, no tienen el menor método para ver si esto es así.

Por supuesto, no hay ningún modelo teórico consistente detrás de esto. Cada grafólogo decide lo que le peta, como pasa con el test de manchas de Rorschach. La consistencia es nula, y el mismo texto presentado a tres grafólogos da tres análisis diferentes. Daría igual usar una ouija.

REFERENCIAS

Furnham, A. & Gunter, B. (1987). “Graphology and Personality: Another Failure to Validate Graphological Analysis”. Personality and Individual Differences, Vol. 8 (No.3), 433-435.

ESTATUS

Leyendo: Sigo avanzando con Dune, y cada día pondré una foto con una cita que me llame la atención, con que seguramente esto va a ir para largo, muy largo. Qué condenada obra maestra.

Jugando: Espero retomar el Príncipe de Persia, hoy o mañana.

Trabajo: Hacienda no espera a sus trimestrales. Sangre y almas para el señor Arioco.

Escuchando: Media Monkey me presenta hoy el “Let’s rock“, de The Black Keys, lo cual me parece bien. Fue mi disco favorito el 2019, y “Lo/hi” es la sintonía de mi sección en Gente Despierta, en RNE. Pero este tema es, para mí, verano, y espacios abiertos, y todo aquello que echo de menos en el confinamiento. Ya lo he puesto otras veces, pero qué más da. Si un libro es bueno, hay que releerlo. Si un disco es magnífico, hay que escucharlo una y otra vez.

Y eso es todo por hoy. Con un poco de suerte, mañana más. Quedáos en casa y cuidaos.

Entrevista en El Economista, y vídeo de regalo.

Entrevista en El Economista, y vídeo de regalo.

El Economista me ha entrevistado por mi participación en #FamelabEspaña2020 y aquí lo tenéis. Sin tacos, para bien o para mal, pero imagino que hay que ser formal en estas ocasiones.

Esta entrevista en realidad salió hace un tiempo, pero me la acabo de encontrar revisando los borradores. Shame on me. Tengo otros quince borradores en marcha, qué puedo decir.

Por otro lado, gracias al buen hacer de los chicos de Kailas Editorial, he conseguido hacer un vídeo explicando un poco de qué va el libro, porque supongo que no he dado suficiente el coñazo. Y aunque ahora no es buen momento para pedir que os envíen cosas por correo – pensad en los trabajadores de las empresas de distribución y Correos, y pensad que no es algo tan tan urgente – sí es algo que podéis ir a vuestra librería más cercana a buscar cuando esto pase. Y pasará. El libro ha quedado fantástico, y hasta huele muy bien, cosa que los fetichistas de estas cosas, como es mi caso, apreciaremos.

Si tengo yo que hacer este montaje, voy listo.

ESTATUS

Leyendo: Estoy empezando con las primeras páginas de Dune, y ya estoy empezando a subrayar. Qué condenada obra maestra. También empiezo a mirar varios libros sobre negociación y emprendeduría para las clases.

Jugando: El otro día empecé con Mónica una versión de 2008 del clásico Príncipe de Persia, y es una versión que me encanta. Es verdad que lo de no poder morir es un palo, pero la historia y los diálogos son apasionantes, en el aspecto visual el juego es una acuarela animada bellísima, con una banda sonora a juego, y es bien divertido.

Trabajo: Más clases, más consulto. Intento teletrabajar con una niña haciendo postales para la profe y otra haciendo atletismo en el sofá. De esta salgo con una capacidad de concentración indestructible.

Escuchando: Decidido a recuperar el hábito de escuchar discos enteros, como si esto fueran los 90, me he decidido por un disco de versiones iniciales del Achtung Baby de U2, y está resultando súper interesante. Son las versiones iniciales de las canciones, tal y como podían haber sido, y muchas de esas versiones son muy muy chulas, incluso aunque prefiera por letra o música las definitivas. Dadle una escuchada.