Ya que actualizamos, al menos tenemos unas cuantas cosas que contar. Han sido unas semanas bastante atareadas desde la última vez que pasamos por aquí. Ya tenía ganas de retomarlo. Han sido unas semanas moviditas.

Por un lado está el tema de la semifinal de Famelab. El día 15 estuve en Madrid en la sesión de preparación con los demás semifinalistas, y son una gente estupenda, pero estupenda de verdad. Aprendimos sobre técnica vocal, técnicas escénicas, nos corrigieron los monólogos y nos reímos una barbaridad. El nivel es estupendo, y los temas que se van a tratar serán realmente interesantes. Me dio mucha pena tener que irme un poco antes del pase conjunto (que es cuando todos vemos los monólogos de todos), pero tenía que estar en Barcelona antes de las 20 porque…

Mira qué bonicos somos.

Un sueño que tenía hace mucho era volver a los 091, un grupo granadino de rock, en mi opinión uno de los mejores que ha habido en España, y que en 1996 dejaron de tocar. Desde entonces habían seguido su camino, algunos como José Ignacio García Lapido aún vinculados a la música, otros como José Antonio García, el cantante, trabajando en una tienda de ropa, y apartados del todo del espectáculo. El caso es que en 2015 dijeron que pensaban volver, y vaya si volvieron. En 2016 sacaron un directo grabado en Granada llamado Maniobra de resurrección porque la malafollá es la que es, y a finales de 2019 sacaron La otra vida, que es su primer disco de estudio tras separarse. Y a hacer conciertos. Pepinacos de conciertos.

Es difícil explicar lo importantes que fueron los 091 para mí cuando yo crecía y lo triste que fue cuando se separaron. Algo tan nuestro, tan vinculado a nuestra ciudad (en 2017 les dieron la Púa de Plata, lo que los convierte en patrimonio cultural de Granada), con un sonido tan limpio y siempre tan impecablemente ejecutado. Con unas letras plenas de referencias a lecturas y filosofías que a muchos nos pasaban entonces por encima, y que ahora soy más capaz de apreciar. Y para mí, una noche de verano que nunca acababa en la costa de Granada, saltando con mis amigos entre nubes de polvo, para luego tirarnos en la playa a ver la lluvia de estrellas con el cerebro inundado de música. Así que cuando anunciaron que venían a Barcelona, yo iba a estar allí. Las fotos son de Victòria, que tiene todo el arte para estas cosas y muchas más. Fue una magnífica experiencia, y creo que Vicky ahora es un poco más fan.

Y qué pasada que fue. Ni una nota fuera de sitio, todos ellos impecablemente en forma (especialmente fan del bajista y el teclista, que salieron a darlo todo y A TOPE en cada canción, sin concesiones a la fatiga). Había mucha gente mayor, claro que sí, hablamos de una banda que empezó a mitad de los 80, pero había unos padres con sus niños diciendo que era el tercer concierto al que los llevaban, y me parece: BIEN. Fui extremadamente feliz.

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Pedazo de concierto #091

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Por otro lado, el libro ya tiene fechas, y se puede incluso preordenar. El 11 de marzo estará en vuestra librería favorita, tanto en formato de papel como en formato digital. Si lo queréis localizar, podéis usar, por ejemplo, este enlace. Lo cual me lleva a…

Ya tenemos fechas para las presentaciones del libro, al menos las primeras. No es que vayamos a hacer una gira mundial como las rockstars que somos, pero como mínimo nos dejaremos ver por allí donde nos quieran.

Presentaremos el libro el día 27 de marzo, a las 19:00 en la FNAC de L’Illa Diagonal en Barcelona, con la siempre maravillosa Mar Calpena, que me hace el honor de acompañarme. También estaremos el día 7 de abril a las 19:00 en la librería Picasso, en Granada, donde tendremos a mi amigo Óscar Huertas, que escribió el prólogo, y a la estupenda Susana Escudero, que llevará la presentación. Y creo que andaremos por Madrid para la Feria del Libro, pero de eso aún no tengo datos cerrados. Ya lo contaremos.

Además de eso, el pasado fin de semana Victória y yo hicimos nuestra primera clase de swing, y para sorpresa de absolutamente nadie, tengo dos pies izquierdos. Pero me gustó mucho y lo pasé muy bien, así que habrá más. Y con la práctica regular, mejor. Bailar puede ser una experiencia tremendamente reforzante.

Y yo creo que eso lo cubre más o menos todo. Me gustaría seguir hablando de la suerte, y seguramente los próximos posts irán en esa dirección. Pensé en poner una encuesta para ver qué temas os gustaría que tratáramos en sucesivas entradas, pero total, luego no les hago ni puto caso.

ESTATUS

Leyendo: He tenido una racha deliciosa de libros informativos, importantes y amenos. Triunfo total.

Acabo de terminar El enemigo conoce el sistema, de Marta Peirano, que trata sobre cómo se controla Internet, cómo las empresas de la red tratan de que usemos sus productos compulsivamente, y el concepto de economía de la atención. La verdad, esto, junto con El Holocausto, de Laurence Rees, es como para meterse debajo de la colcha y no salir, porque el mensaje acaba siendo que los nazis van a volver, y son los años 30 otra vez. El paralelismo de las estrategias y la retórica vacía de la ultraderecha es espeluznante. También acabé La edad de la penumbra, de Catherine Nixey, un libro de historia sobre cómo el cristianismo destruyó el mundo clásico. La idea central del libro es que el cristianismo no sólo no fue el perseguido, sino que fue mucho más persguidor, empeñado no sólo en ser la religión dominante, sino en borrar las demás. Las inquisiciones empezaron desde el minuto 1, incluso antes de que fueran una religión apoyada por el estado.

Comiendo: El otro día, tras la clase de swing, probamos el ApriBocca, allí en PobleNou, y salimos encantados. Un magnífico restaurante italiano, con opciones riquísimas sin gluten y un trato exquisito, especialmente a las peques. Muy recomendable.

Bebiendo: Una de las mejores cosas de vivir en este país es que uno puede encontrar vino de buena calidad por poco dinero.

Jugando: Legend of Zelda: Link’s Awakening se me está acabando ya. Estoy en la que creo que es CASI la mazmorra final, pero es endemoniada. Ha sido un disfrute de juego de principio a fin. Tengo parado el Shadow Tactics: Blades of the Shogun.

¡Y por fin retomo las partidas de rol! ¡Yay! Vuelvo a arbitrar Nobilis, si los jugadores podemos volver a cuadrar agendas, y Vampiro: Chicago Nocturno la semana que viene. Qué fácil que era jugar a rol cuando no había niñas.

Trabajo: Clases, clases, clases. Pero es una rutina manejable.

Escuchando: Me puse el otro día Abandon, de Deep Purple, y la verdad es que me dio lo mismo totalmente, por lo que no le di una segunda escuchada y lo borré. No es malo, pero no hay ninguna canción que enganche. Luego me volví a poner con Achtung baby de U2 y claro, eso nunca defrauda. Pero como esta entrada va de lo que va, creo que lo suyo es dejaros una lista de lo esencial de 091, para que lo disfrutéis si los conocéis, y los descubráis si no.

2 comentarios en “Libro, Famelab, swing y yo qué sé qué más

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